La industria editorial cambió radicalmente en los últimos 20 años, por lo que debe actualizarse
La escritora Mónica Soto Icaza aseguró que las letras y los libros tienen futuro a pesar de la vorágine tecnológica, como la Inteligencia Artificial o las redes sociales, ya que la industria editorial debe abrirse a nuevos autores y propuestas.
En entrevista para el programa “Destrozando la Noticia”, de Cadena IN, con el periodista Fernando Maldonado, indicó que la industria se durmió en sus laureles al depender de las llamadas “vacas sagradas” de la literatura y pensar que lo tenían resuelto, es decir, no se actualizaron.
“Hay futuro para la letra impresa, la industria pensó que las ‘vacas sagradas’ no iban a dejar de ser leídas, ahora ven que no, pensaron que todo estaba resuelto y no había cambiado nada casi desde la invención de la imprenta por (Johannes) Gutenberg, pero ya se vio que no, pues cambió todo en los últimos 20 años”, detalló.
A propósito del anuncio del cierre de Ediciones ERA, una de las editoriales más importantes de América Latina, que tenía entre sus autores a Octavio Paz, Gabriel García Márquez, entre otros, apunta a que la crisis es por no abrirse a más propuestas.
Por ello, refirió que no ha habido la apertura para las nuevas propuestas, fuera de lo convencional a lo que estaban acostumbradas las editoriales, ya que el futuro de la letra impresa está en esta parte, en lo nuevo, lo innovador.
“De repente ves que una empresa como ERA va a disminuir operaciones, cuando tenía todo el prestigio y todo mundo pensaba que era inmutable, y de repente están casi a punto de quebrar, y te encuentras editoriales como la mía (Amarillo Editores), que vendemos muchos libros y va en ascenso, y que siempre nos han hecho el feo, por eso es importante una autocrítica de qué se está haciendo mal, porque no se están generando nuevos lectores, pues a quién le van a vender”, reveló la autora.
Además, la también editora capitalina explicó otros pecados de la industria editorial actual: la emisión de obras hechas con Inteligencia Artificial y la poca calidad en las obras y de autores que no saben escribir.
“La novela juvenil está teniendo mucho auge, es lo que más se vende, se les están ofreciendo libros con calidad muy pobre, algunos hechos con Inteligencia Artificial, libros de gente que no sabe escribir; tienes editoriales muy importantes haciendo libros malísimos de influencers, pero también la gente lectora es exigente y hay que respetarla, y la que no lo es, merece propuestas bien hechas y no de un influencer porque va a vender millones; es necesaria la autocrítica”, concluyó.