El diablo siendo el diablo

El diablo siendo el diablo
Fernando Maldonado
Parabólica Juan Rivera Trejo

Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado 

El problema de llamarse Juan Rivera es que Juan Rivera ya es harto conocido en todo el país. Y no propiamente por llamarse como se llama, ni tampoco por el sobrenombre con el que la gente de su pueblo lo conoce: El diablo.

Tan conocido es el Diablo fuera del municipio que gobierna es que la plataforma Latinus, tan descalificada por la Cuarta Transformación y tan venerada por la oposición en el país, lo tomó como el modelo de ejemplo de los nuevos ricos que ha dado ese movimiento político que pretendió el monopolio de la moral política en todo México.

La plataforma noticiosa, que tiene en su ADN el rastro del impresentable priista Roberto Madrazo Pintado a través de Federico Madrazo Rojas y de su yerno, y como rostro visible a Carlos Loret, posee en su canal de Youtube y página de Facebook casi cinco millones de personas que todos los días asoman la mirada para ver sus contenidos.

Ahí llegó el presidente municipal Juan Rivera “El Diablo”, por el último desliz que lo volvió a colocar en la línea de fuego de una oposición que no perdona la contradicción de formar parte de un movimiento político que se hizo bajo el credo de Andrés Manuel López Obrador, desde que fue candidato a la presidencia de la República en 2018.

De la frase aquella de “por el bien de México, primero los pobres” a la cotidianidad en la vida del edil morenista de Chignahuapan, hay una contradicción que alegra el ánimo social de la oposición y reprueba en público y en privado la nueva dirigencia de Morena, con Ariadna Montiel y Citlalli Hernández.

Latinus hizo eco de un conjunto de redes sociales que ubicaron al alcalde en un evento multitudinario en el vecino estado de Hidalgo al que convocó la presentación del grupo musical Firme, en un palenque.

La información que trascendió es que desembolsó más de 65 mil pesos para que varios de los integrantes de su equipo de trabajo y parentela pudieran apreciar desde lugares privilegiados la actuación de una banda cuyo género musical es el regional mexicano.

Es altamente probable que el presidente municipal de Chignahuapan hubiera pasado inadvertido en un palenque en Tulancingo si no existiera un conjunto de antecedentes que lo han exhibido como un funcionario fico en el gobierno frente a un pueblo pobre.

No por nada está sujeto a una investigación de la Comisión de Honestidad y Justicia de Morena luego de un conjunto de excesos a los que recurrió como presidente municipal en un sitio castigado por la delincuencia, la inseguridad y la falta de crecimiento de sus sectores productivos.

Se inscribe además en un contexto amplio que ha alimentado la diatriba en contra de Morena en el territorio. Han contribuido sobradamente las diputadas a quienes les fueron suspendidos sus derechos como militantes de Morena, Graciela Palomares y Nayeli Salvatori, además de la presidenta municipal de Acatlán de Osorio, Guadalupe Bárcenas.

Apenas la semana pasada que el gobernador Alejandro Armenta ofreció su informe de 600 días, el Diablo fue entrevistado para saber si es que está en su ánimo aparecer en la boleta electoral en el proceso de 2027.

La respuesta es ociosa, pende sobre su cabeza la decisión del órgano interno en Morena que ya demostró que está a la espera de castigar errores y excesos para recuperar la narrativa primigenia: no robar, no mentir y no traicionar.

 

@FerMaldonadoMx