El creador afirma que el republicano es una de las mayores amenazas al orden mundial con valores
Una estatua dorada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desnudo, es una de las atracciones más populares del Parlamento Europeo, conocida como “la plaga naranja”, o “el rey de la injusticia.
Su creador, el artista danés Jens Galschiot, indicó que la escultura es una sátira contra el magnate republicano y al ataque estadounidense a la transición ecológica y al orden mundial basado en normas.
“Trump representa una de las mayores amenazas al orden mundial basado en normas, valores democráticos y nuestro esfuerzo común para resolver la crisis climática. Debemos abordar este problema y permanecer unidos contra esa influencia destructiva”, indicó
Aparece representado como un autoproclamado Rey de la Justicia. Se sienta sobre la espalda de un hombre frágil, sosteniendo en una mano un palo de golf junto a una pelota de golf con forma de globo terráqueo, y en la otra, una balanza que simboliza su poder para definir la justicia.
Según el artista, la escultura está inspirada en el cuento de H.C. Andersen, “El traje nuevo del emperador”, en el que un gobernante vanidoso desfila desnudo, creyendo estar vestido con las mejores prendas. La ilusión, sostenida por el miedo y la adulación, perdura hasta que un niño grita: “¡No lleva ropa!”, y el emperador se convierte en objeto de burla.

Trump está cubierto de pan de oro de 23 quilates, lo que simboliza un mundo donde la riqueza, el privilegio y el poder están reservados para él y su círculo íntimo. Al igual que el emperador de Andersen, cree que el oro lo engrandece, pero hace que su desnudez brille con más intensidad.
Como parte de la campaña, en el Parlamento se reparten esculturas en miniatura gratis durante la presentación, las cuales pueden verse como un símbolo de protesta o una "mascota". Algo que los participantes se llevan consigo como una provocación y un llamado a la acción; además, se pueden obtener los archivos y e imprimir tu propia estatua.
“Donald Trump (…) está socavando los esfuerzos climáticos, revirtiendo los avances logrados con tanto esfuerzo e incluso destruyendo los datos científicos que los documentan. Peor aún, está utilizando su poder y presión económica para disuadir a otras naciones de impulsar iniciativas ecológicas, debilitando así la lucha global contra el cambio climático. Tanto las naciones como las ONG temen abordar abiertamente el tema de cómo lidiar con Trump y sus políticas, por miedo a aranceles, recortes presupuestarios, deportaciones o medidas similares. Como taller de arte independiente, no estamos sujetos a tales restricciones. Esta escultura se creó para abordar el problema evidente que todos ignoran y para iniciar un debate necesario sobre cómo Estados Unidos está destruyendo la única oportunidad que tiene el mundo para contrarrestar la catástrofe climática, y sobre cómo hacerle frente”, concluyó.