Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado
Si no hay cambio de última hora, este jueves será la penúltima jornada de trabajo para oficinistas de todo tipo y funcionarios que despachan en el enorme edificio que alberga a la Secretaría de Planeación, Finanzas y Administración en la colonia Azcárate de la capital de Puebla, escenario de todo tipo de sucesos históricos.
Toda la comunidad que integra el aparato estatal fue notificada que el lunes 20 deberá presentarse en el nuevo edificio ubicado sobre avenida Cúmulo de Virgo, entre la 11 Sur y bulevar Atlixcáyotl, una mudanza que ha sido largamente postergada debido a los atrasos naturales del proceso de acondicionamiento de la nueva sede, desde finales del 2025.
La sola idea de trasladar a una dependencia de las dimensiones que posee ese inmueble requerirá de un enorme esfuerzo logístico, de movilidad y un cambio profundo en usos y costumbres de quienes ahí trabajan, entre los usuarios que todos los días y por miles, realizan algún tipo de trámite y el entorno social y económico que por décadas sobrevivió al paso de los años.
Fue entre el gobierno de Alfredo Toxqui Fernández de Lara (1975-1981) y de Guillermo Jiménez Morales (1981-1987) cuando el antiguo edificio que albergó a la Plaza del Charro se convirtió en la sede gubernamental entre la 22 y 24 Sur, sobre la 11 Oriente, lo que explica el surgimiento de un conjunto de negocios de todo tipo que hasta esta semana ofrecen una diversidad de servicios y productos que van desde el cajón de estacionamiento en locales adyacentes, fotocopiado de documentos o alimentos de la más amplia gama.
Y aunque el gobierno del estado anticipó que el vetusto edificio que se ha mantenido en funcionamiento desde hace poco más de 40 años será sede de otras dependencias como el Comité Administrador Poblano para la Construcción de Espacios Educativos, está lejos de tener la dimensión de la que se va, con unos 2 mil trabajadores.
Lo mismo sucederá para los miles de solicitantes que todos los días llegan a esa locación en la búsqueda de trámites como constancias de no adeudo, inhabilitación o antecedentes penales, por citar solo algunos, aunque también existen otros, como quien busca salir bien librado de auditorías u otros mecanismos de fiscalización y contabilidad.
La construcción de la nueva sede, como ocurrió con la antigua ubicación, también cruza dos periodos de gobierno: el de Sergio Salomón Céspedes Peregrina y el de Alejandro Armenta Mier y atiende a la necesidad de aligerar la carga a un inmueble tocado por el sismo de 2017, cuando quien gobernaba era Antonio Gali Fayad, y que planeó en un inicio el fallecido Miguel Barbosa.
Los trabajadores y funcionarios de la Secretaría de Planeación, Finanzas y Administración deberán saber que el arribo al nuevo edificio requerirá de un esfuerzo adicional. Para el traslado a una nueva dirección que altera rutas y ritmos, ubicación de estacionamiento, si es que existe auto propio, habituarse a espacios de trabajo menos espaciosos y hasta para conseguir una red de internet para cumplir con cargas de trabajo.
Como sucedió hace casi medio siglo, la apertura del nuevo edificio sede de una instancia estrategia para el funcionamiento del gobierno nos ofrecerá una aventura que será historia, no exenta de sus dificultades que solo el tiempo podrá resarcir. Resiliencia es la consigna.
@FerMaldonadoMX