La editorial escribe Jesús Olmos
En la ofensiva militar de Israel en contra de Líbano y Palestina, ha rozado los más ominosos comportamientos, asimetrías y disparidades que pudieran saberse en el llamado mundo moderno.
Uno de ellos es el uso de fósforo blanco por parte de las Fuerzas Israelitas en conflictos recientes, particularmente en el sur de tierra libanesa y en la Franja de Gaza a partir de octubre de 2023, lo que ha generado graves denuncias internacionales por su impacto en la población civil.
Pero poco o muy poco han hechos los organismos internacionales como Human Rights Watch (HRW) y la propia Organización de las Naciones Unidas, que siguen permitiendo que el exterminio, porque no hay otra forma de llamar a lo que ordena Benjamin Netanyahu, siga sin que se le ponga freno.
Por ello es que cobra tanto valor que recientemente el diputado polaco Konrad Berkowicz aprovechara un discurso parlamentario para denunciar el genocidio israelí en Gaza y las guerras contra Irán, Líbano y Yemen, afirmando que el régimen israelí es el nuevo Tercer Reich y su bandera debería ser exactamente igual a la que usara Hitler.
@Olmosarcos_