Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado
La extinción del Partido Acción Nacional como escenario probable en la perspectiva del Pastor Francisco Fraile García, que fue compartido en la última entrega de esta columna, se fortaleció con la carta que el ex dirigente panista envió a la dirigencia local en las últimas horas, y de la que el autor de la Parabólica tiene una copia.
“Te lo digo sin rodeos: si el PAN en Puebla adopta el esquema de candidaturas abiertas por encuestas sin reglas claras, no se está renovando. Se está desarmando”, dice el autor a quien se le atribuye el nacimiento del panismo en la década de los ‘70s, cuando el PRI era la fuerza política hegemónica en el país y el territorio.
La pieza epistolar no admite réplica porque concentra con precisión la visión que una corriente de pensamiento en el panismo posee, como el inicio de un ocaso sin remedio. “La propuesta de ‘abrir todo a la ciudadanía’ suena bien en discurso, pero en la práctica —tal como hoy está planteada— es una invitación al caos interno, a la simulación y, peor aún, a la pérdida de competitividad real rumbo a 2027”.
El lunes 23 las dirigencias estatal y municipal anunciaron la adopción de una práctica que la víspera, Jorge Romero, el dirigente nacional, ya había hecho pública luego de la sesión extraordinaria de Consejo Nacional. La decisión de abrir el juego a la sociedad a través de la aplicación de mediciones demoscópicas para obtener una nominación para luego contender modifica en forma absoluta una añeja tradición en el partido conservador en la escena nacional, que se resolvía mediante la asignación bajo diversas figuras.
“…una encuesta no democratiza por sí sola. Una encuesta, sin condiciones de equidad, premia al que ya tiene poder”, argumenta Fraile al dirigente estatal panista en un cambio de paradigma en la vida interna de ese partido pues lo asuntos de la vida interna, habitualmente se dirimían intramuros.
Y explica con detalle su razonamiento: “En Puebla eso significa algo muy concreto: quien tenga estructura, dinero, exposición mediática o padrinazgos, va a arrasar frente a cualquier ciudadano que de buena fe quiera participar. No hay piso parejo. Y sin piso parejo, esto no es apertura. Es una ficción”.
¿Quién decide quién entra y quién no?
¿Quién paga las campañas internas?
¿Quién levanta las encuestas y con qué metodología?
¿Quién garantiza que no habrá manipulación?

Son preguntas que hace Fraile a la dirigencia del partido que vive un momento decisivo en la búsqueda de la recuperación de un camino que en el pasado resultó menos dificultoso. “Sin esas definiciones, el mensaje hacia dentro es devastador: no hay reglas, no hay certeza y no hay conducción”.
La fragmentación panista, según la perspectiva de Fraile es una de las peores previsiones porque ocurren en la antesala del inicio del proceso interno. Lo acentúa la reducción del margen de competitividad y la fragmentación, si es que se atiende el contenido de la carta recibida en las oficinas de Bugambilias, a las 17:48, según se puede ver en el acuse de recibido en el documento.
“Le hablo claro: los cuadros que hoy sostienen al PAN en Puebla —alcaldes, legisladores, operadores territoriales— no van a quedarse cruzados de brazos viendo cómo su trabajo político se pone en una tómbola. Van a reaccionar. Y cuando reaccionen, lo que hoy es tensión se convertirá en ruptura”.
Añade que “el PAN no puede intentar competir contra Morena… copiando sus peores prácticas (...) Presidente, Puebla no es un laboratorio para experimentos improvisados. Es un estado clave, con competencia real, con oposición activa y con un electorado que castiga la desorganización”.
Morena usa encuestas, sí, pero las controla, matiza el ex candidato a gobernador que en todo momento reitera sobre el riesgo de la fragmentación, una suerte de extinción en el plazo inmediato.
@FerMaldonadoMX