La editorial escribe Jesús Olmos
Frases de poemas, citas de novelas y otros tantos cariños, dejó como estela la llegada de Tony Gali Fayad a Movimiento Ciudadano.
Uno de los dardos más cargados de veneno, salió de la cuenta de X del ex priista, ex panista y ex aliado del peñismo Javier Lozano Alarcón. No sorprende, Lozano es ampliamente reconocido con el apodo de “saco de pus”, por haber convertido al insulto en su única arma y su única forma de conseguir algún protagonismo en la escena pública.
“Esquirol” y “vergüenza” lo llama ahora el mismo sujeto que ocupó el cargo de jefe de la Oficina del gobernador, vocero del gobierno durante la administración del entonces panista (y ahora emecista) en Puebla y quien hasta el 2024 se decía amigo de la familia Gali.
Y es que, a Lozano, como a Mario Riestra y otros miembros del panismo morenovallista, parece haberles dolido mucho que uno de los máximos representantes de aquella forma de gobernar sin ideología y bajo coacción a opositores, acabara en un partido que representa a la social democracia y al progresismo.
Veremos si Gali cumple su tan nombrado papel de supuesto infiltrado del poder, mientras Lozano sigue dando muestras a cabalidad de que quien le haya escogido el sobrenombre dio en el clavo de manera perfecta.
@Olmosarcos_