Chigni, el orgullo de ser ajolote plasmado en esferas

Chigni, el orgullo de ser ajolote plasmado en esferas
Guadalupe Guarneros
Chignahuapan Fiestas decembrinas

Preserva el municipio de la Sierra Norte tradición y legado 

Desde el Pueblo Mágico de Chignahuapan, Puebla, el ícono más representativo de este municipio ha tomado una nueva forma a través de una innovadora esfera navideña con figura de ajolote.

“Chigni”, como fue nombrado por el Ayuntamiento de Chignahuapan, se ha convertido en la mascota oficial de la administración municipal, y qué mejor manera de presentarlo que a través de una de las tradiciones más emblemáticas del lugar: las esferas navideñas, orgullo artesanal de la región.

Una idea que nació en familia

De acuerdo con sus creadores, la familia Gasca Arroyo, propietarios del taller de esferas “Gasca”, la idea de transformar una esfera tradicional en un ajolote surgió a partir de un proyecto escolar de su pequeña nieta.

El primer ajolote fue elaborado de manera artesanal con materiales reciclados, como botellas de plástico, dando forma a este emblemático anfibio.

Posteriormente, la figura evolucionó hasta convertirse en una esfera elaborada mediante vidrio soplado y calor, dando como resultado una de las esferas más originales de la temporada navideña.

¿Por qué un ajolote?

Para el Pueblo Mágico de Chignahuapan, el ajolote representa un símbolo de identidad y orgullo. Además de ser una especie de gran relevancia científica por su importancia en estudios de biomedicina, regeneración de tejidos, desarrollo de órganos y potenciales tratamientos contra enfermedades como el cáncer, el ajolote es un emblema de la cultura mexicana desde la época prehispánica y, lamentablemente, una especie en peligro de extinción.

De acuerdo con Ángel Gasca Hernández, representante del taller Gasca, hace muchos años, debido a la alta presencia de ajolotes en los lagos de la región, a los habitantes de Chignahuapan se les conocía como “ajolotes”. Aunque en su momento este apodo era considerado una ofensa, con el paso del tiempo se transformó en un símbolo de orgullo e identidad, lo que motivó a la familia Gasca a plasmarlo en una esfera.

De ajolote a “Chigni”

Cuando el actual presidente municipal de Chignahuapan, Juan Rivera, lanzó la convocatoria para crear la mascota oficial del municipio, el matrimonio Gasca Arroyo decidió presentar su propuesta.
La reacción fue inmediata: el alcalde quedó maravillado.

Desde entonces, “Chigni” se convirtió en el embajador digital y mascota oficial de Chignahuapan, Pueblo Mágico de Puebla, con el objetivo de promover el turismo, la cultura, la gastronomía, especialmente las esferas y las tradiciones, conectando con nuevas generaciones a través de redes sociales y tecnología, bajo una imagen moderna, cercana y llena de identidad.

El arte hecho esfera: el legado del taller Gasca

El talento de la familia Gasca Arroyo no es reciente. Su historia con las esferas se remonta a la década de los años 60, cuando don Ángel Gasca era apenas un niño.
Aprendió el arte del vidrio soplado gracias a Rafael Méndez, pionero de la producción de esferas en Chignahuapan.

A los ocho años, don Ángel pisó por primera vez un taller de esferas y desde ese momento supo que dedicaría su vida a este oficio. Comenzó con tareas sencillas, pero con el tiempo perfeccionó su técnica hasta dominar cada etapa del proceso.

“El señor Méndez era una persona muy buena y muy humana. Fue mi padrino de primera comunión y después, cuando quise formar una familia, le pedí trabajo. Me lo dio y ahí empezamos a aprender desde lo más pesado del taller, el olor de los químicos y el calor, hasta llegar a la decoración, que es lo máximo”, recordó.

Tras un recorte de personal, don Ángel y su esposa, doña Arcelia, decidieron emprender su propio camino y fundaron el taller Gasca, donde comenzaron a innovar y a crear todo tipo de figuras en esfera, desde las tradicionales hasta diseños totalmente personalizados.

“Lo que se puede hacer en una esfera es infinito. Cualquier figura se puede crear; no dejamos nunca de innovar. A la gente, cada año, hay que ofrecerle algo nuevo”, aseguraron.

Reconocimiento nacional e internacional

El talento de don Ángel y doña Arcelia ha sido reconocido en concursos nacionales e internacionales. Sus creaciones han llegado a lugares como el Vaticano, España e incluso Alemania, cuna de la esfera navideña.

El taller de esferas Gasca está abierto al público durante todo el año y se ubica en Melchor Ocampo #9, colonia Centro, Chignahuapan, Puebla.
Además, cuentan con un local de exhibición y venta en la Calzada de las Almas, avenida Lerdo, Centro, código postal 73300, donde pueden encontrarse todos sus modelos.