Hazmerreír del futbol mexicano

Hazmerreír del futbol mexicano
Antonio Abascal
El Blog de Puebla Deportes

El Blog de Puebla Deportes escribe Antonio Abascal

Monterrey prosiguió su racha triunfal y goleadora en el Estadio Cuauhtémoc ya que tras vencer 4-2 al Puebla suma seis triunfos en fila y en los últimos cinco juegos ha marcado tres o más tantos, mientras que la Franja se quedó en el último lugar de la tabla con seis goles a favor y dieciocho en contra, víctima de sus propios errores luego de que a partir del orden estaba compitiendo ante la poderosa escuadra regia, incluso se dio el gusto de adelantarse en el marcador tras una gran jugada de Emiliano Gómez con autopase sobre Sergio Ramos y un gran servicio para que Ricardo Marín sólo empujara el balón al fondo de las redes, pero al minuto 38 vino la primera equivocación por parte del joven José Rodrigo Pachuca quien se barrió en el área ante una internada del español Oliver Torres quien no tenía muchas opciones y ya con el empate tras el cobro de Sergio Canales, Juan Manuel Fedorco regaló un penal todavía más inocente en plena reposición al recargar a un Germán Berterame de espalda a la portería, Lucas Ocampos no perdonó para adelantar a los Rayados y condenar al Puebla.

Hoy la Franja es un equipo condenado a la mediocridad por la culpa de una directiva incapaz de hacer su trabajo; este mismo grupo que ha sostenido a la franquicia poblana entregó mejores resultados con Directores generales que fueron hábiles estirando un presupuesto limitado, por definición; al contrario, el último en el cargo, Gabriel Saucedo se ha distinguido por exigir resultados sólo a algunos técnicos y a Pablo Guede lo dejó trabajar a sus anchas a tal grado que a pesar de entregar una campaña de nueve puntos, producto de dos victorias, tres empates y doce derrotas, no sólo se le dejó para no pagar una indemnización millonaria que se le compró un proyecto con muchos jugadores jóvenes, a tal grado que en todas las líneas falta jerarquía, falta oficio. Tras la equivocación de José Pachuca, el juego caminaba hacia un empate a uno para irse al vestidor cuando el central de más experiencia, el que se quedó con el gafete de capitán regaló otra pena máxima, en una de las jugadas menos peligrosas de los Rayados.

Ese es el Puebla, un equipo sin oficio: A lo largo de la historia, los grandes equipos que apostaron por los jóvenes siempre entendieron que se requería que la plantilla fuera redondeada por extranjeros de gran nivel que dieran la dosis de experiencia para manejar los momentos de una temporada. En la Franja, los extranjeros cometen los mismos errores de los jóvenes y se equivocan más, Fedorco regaló un penal demasiado inocente, Nico Díaz volvió a sufrir para frenar a su rival, ahora José Manuel “Tecatito” Corona, mientras con el balón en los pies se equivocó en cada decisión que tomó, arriesgó de más el balón y se falló casi todos los pases, pero regañó a todos sus compañeros; Franco Moyano deambuló una vez más en la media cancha, mientras que los dos más destacados fueron un Pablo Gamarra, peleador, pero que terminó fundido y Emiliano Gómez que cada vez que toma el balón los ataques del Puebla parecían crecer. Es un bagaje muy corto para una escuadra que entonces carece de referentes y que parece destinada a perder ante rivales de la misma potencia que el Monterrey.

Llama mucho la atención esta manga ancha que se tuvo con el timonel argentino, mientras que ahora Hernán Cristante deberá trabajar a marchas forzadas para buscar una mayor competitividad y de esa forma tratar de sacar ante un calendario muy complicado tras la fecha FIFA con la que arranca septiembre: Visitar al Toluca el sábado 13, repetir fuera de casa el 19 ante Necaxa, recibir al Pachuca el martes 23, mantenerse como local el viernes 25 contra Chivas y visitar al Querétaro el 4 de octubre antes de una nueva fecha FIFA, a la espera de conocer si el cuadro poblano deberá dejar el Cuauhtémoc para las obras de colocación del nuevo césped y drenaje en aras de ser sede de entrenamiento en el mundial del próximo año.

Justamente se acaban de cumplir dos años desde que Gabriel Saucedo asumió la dirección general del Puebla, su aparición se dio en aquel juego contra Tijuana que se saldó con victoria de 3-0 pero que los fronterizos se habían perdido por presunta alineación indebida por lo que ante la negativa de la liga mx se tuvo que acudir ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo para defender los tres puntos que se habían ganado en la cancha, desde ese momento se jugaron otros cuatro duelos en el dos veces y olímpico con saldo de un ganado (5-4 al León), un empate a uno con Monterrey y dos derrotas, además de un empate contra Tigres en los cuartos de final de la liguilla. Desde esa mitad de torneo hasta el actual Apertura 2025 en desarrollo el Puebla ha ganado ocho, ha empatado seis y perdido veintidós de los últimos 36 partidos en casa, siendo el “mejor” momento, las tres victorias, un empate y cinco descalabros que se tuvieron bajo la dirección de José Manuel de la Torre en el Apertura 2024, pero se le dejó ir para apostar por Pablo Guede quien sumó dos victorias, un empate y ocho descalabros en sus once compromisos en el Cuauhtémoc.

Estas estadísticas revelan la falta de exigencia interna, el conformismo y la mediocridad que se han instalado en el Club Puebla, sin tocar el femenil donde se mantiene a un técnico que ha ganados dos juegos de veintinueve disputados con veintitrés derrotas escribiendo los peores números en la historia del equipo. Ni siquiera en los peores momentos de la era Bernat, que se encontró con los yugoslavos, o de los López Chargoy con salvaciones in extremis se había llegado a esta peste que desprende el equipo, muy enfermo de mediocridad y de dejadez.

Incluso el recién llegado Hernán Cristante rebajó la exigencia al calificar los penales del viernes como una situación por la ansiedad y juventud de sus centrales, lo cual puede ser aceptado en el caso de José Rodrigo Pachuca, pero no en el de Fedorco, al que Cristante también defendió por su juventud, si bien es cierto, dijo que tenía que aprender cuándo usar las amarillas. El tema es que Fedorco es un jugador extranjero, que llegó como solución y que, por lo tanto, está para enseñar a sus compañeros, no para aprender al mismo ritmo de ellos, sin perder de vista que lleva el gafete de capitán. Sin embargo, la explicación de Cristante tiene más fondo y habla de lo mucho que se le permitió a Pablo Guede: De acuerdo con el nuevo timonel, la plantilla “tiene mucha culpa” y eso genera miedo de equivocarse, lo que se refiere a la manera en que el anterior timonel gestionaba los errores casi siempre mandando a la banca o al destierro al que cometía un error.

Los números del Puebla y sus últimos directores técnicos son inaceptables en una liga profesional y en ese sentido el equipo de la Franja se ha convertido en un triste ejemplo de la mediocridad que ocasiona la ausencia y del ascenso y del descenso; los jugadores saben que realmente no hay un castigo por sumar derrotas y más derrotas, algunos técnicos pueden vender espejitos y los directivos simplemente administran sin sufrir las consecuencias. Esta falta de exigencia que se respira en las oficinas del Puebla coincide con la falta de exigencia del verdadero dueño para sus ejecutivos: Si una línea de negocio de mis empresas muestra números rojos debo estudiar la situación para tomar determinaciones, la Franja no sólo emite números rojos, sino que ya son muy intensos, la comparación entre los directores generales y el actual es muy clara, pero tampoco se llama a cuentas a un Gabriel Saucedo que alargó la estadía de Guede en el varonil y de Carlos Adrián Morales en el femenil permitiendo espectáculos tan vergonzosos como el de ayer donde San Luis goleó 6-0 en el Cuauhtémoc donde se exhibió una nula capacidad de reacción.

En relación a la cancha, cabe destacar que Hernán Cristante en su llegada se ha acompañado de la lógica. Tras intentar la línea de cinco en los primeros compases de la visita a Pumas, cambió a cuatro sobre la marcha y el equipo se acomodó mejor, por lo que repitió ante Monterrey con Pachuca y Fedorco como centrales, Jesús Rivas como lateral derecho, quien parece estar dispuesto a aprovechar la oportunidad y con Nico Díaz por izquierda; Moyano apareció en la contención junto a Gamarra, con Raúl Castillo como diez y Organista en el trajín de ida y vuelta, dejando en la delantera a Emiliano Gómez (inconcebible que Guede lo dejara en la banca) y Ricardo Marín, para arrancar jugadores en su posición, sin inventos, más allá de que las decisiones no sean las correctas en el caso de Díaz o Moyano no termine de pesar en el mediocampo. Da la impresión de que el argentino necesita la figura del “10” donde Raúl Castillo no termina de responder ya que es muy intermitente y sus decisiones tampoco son las más productivas, por eso, la fecha FIFA luce como una gran oportunidad para que el nuevo cuerpo técnico apriete las tuercas en cuento a su idea de juego, que sí es distinta a la de Guede, y pueda poner a punto a Angelo Araos quien llega como ese media punta que requiere Cristante y al propio Edgar Guerra quien había iniciado muy bien la temporada como extremo, pero una lesión muscular lo frenó en la Leagues Cup.

Hay mucho por trabajar para el nuevo cuerpo técnico, recuperar la confianza de jugadores que han venido a menos como el propio José Rodrigo Pachuca y que tienen más condiciones de lo que han mostrado en esta campaña, así como buscar un lateral izquierdo ante las constantes malas decisiones de Nico Díaz, sin olvidar al propio Ricardo Marín quien ya marcó ante Monterrey, pero no acaba de ser el jugador que ayude a que las jugadas ofensivas crezcan; el camino luce muy complicado ya que el Puebla desperdició a varios de sus rivales directos en los primeros partidos y ahora le vienen varios de los poderosos como Toluca y Pachuca, así como unas Chivas que no han arrancado bien, pero emiten sensaciones de buen juego. Sin embargo, más allá del trabajo que pueda realizar el cuerpo técnico en esta fecha FIFA, deberá elevar el nivel de exigencia a los jugadores y si desde la cúpula no la hay, ellos deberán crearla.

La enfermedad, cada vez más grave del Puebla, es la falta de exigencia que se instaló desde hace dos años y que fue creciendo como cáncer por todas las parcelas. Como recién llegado, Cristante Mandarino no sufre de este mal, por lo que deberá ser muy hábil para encontrar una cura sin infectarse. Esa falta de exigencia fue notable en la gestión de Pablo Guede donde se conformaban con sensaciones y así le doraban la píldora a la dirección general; hace un año, José Manuel de la Torre luchó contra esa falta de exigencia y fue acusado de ser un tirano, ahora Hernán Cristante necesita encontrar el punto medio entre recuperar la confianza de sus jugadores y sacar del marasmo al equipo varonil, porque esta falta de exigencia bajo Gabriel Saucedo no sólo apesta, ha convertido al Club Puebla en el hazmerreír del futbol mexicano y al Estadio Cuauhtémoc en el patio de recreo de casi todos los visitantes en las dos ramas.

 

@abascal2