Más de 616 mil adultos mayores reciben 6 mil 400 pesos bimestrales
En Puebla, más de un millón y medio de personas son beneficiarias de algún programa social, destacó el gobernador Alejandro Armenta durante la entrega de tarjetas del Banco del Bienestar, donde subrayó el impacto de estas políticas públicas en sectores vulnerables.
El mandatario estatal resaltó que los apoyos llegan de manera directa a adultos mayores, mujeres, jóvenes, estudiantes y personas con discapacidad, como parte de una estrategia que busca mejorar la calidad de vida y reducir la desigualdad. Tan solo en el caso de adultos mayores, más de 616 mil personas reciben 6 mil 400 pesos bimestrales, mientras que 151 mil mujeres de entre 60 y 64 años acceden al programa Mujeres Bienestar con un apoyo de 3 mil 100 pesos cada dos meses.
En su mensaje, Armenta también lanzó una crítica a gobiernos del pasado, al recordar que figuras como el ex presidente Vicente Fox se manifestaron en contra de los programas sociales, sugiriendo que la población debía “ponerse a trabajar” en lugar de recibir apoyos.
Durante el evento, el delegado federal de Programas para el Bienestar en Puebla, Rodrigo Abdala, también encabezó la entrega de tarjetas a nuevos beneficiarios y explicó que los recursos se depositan directamente en cuentas bancarias de manera bimestral, generalmente en meses nones y siguiendo un orden alfabético.
“El dinero ya está en su cuenta, no es obligatorio ir al banco a retirarlo”, enfatizó, al tiempo que recomendó evitar aglomeraciones en cajeros automáticos.
Además, Abdala reconoció la implementación del programa de pensiones para mujeres impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, el cual busca reconocer el trabajo y aportación de las mujeres mexicanas.
Como parte de las acciones complementarias, el gobernador propuso implementar capacitaciones voluntarias para adultos mayores, con el objetivo de que aprendan a utilizar sus tarjetas bancarias y aprovechen mejor los recursos sin necesidad de retirarlos en efectivo.
Estas capacitaciones podrían incluir incentivos como alimentos, y buscan fomentar una mayor inclusión financiera, facilitar el acceso al dinero y evitar traslados innecesarios.
Las autoridades coincidieron en que el reto no solo es garantizar la entrega directa de los apoyos, sino también asegurar que su uso sea práctico, seguro y accesible para todos los beneficiarios.