También Puebla reforzará medidas preventivas en zonas arqueológicas: Armenta

También Puebla reforzará medidas preventivas en zonas arqueológicas: Armenta
Guadalupe Guarneros
Alejandro Armenta Zonas arqueológicas Cholula

Anuncian autoridades reforzamiento tras balacera en Teotihuacán  

El gobernador del estado de Puebla, Alejandro Armenta Mier, expresó su respaldo al llamado de solidaridad de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, tras el ataque armado ocurrido este 20 de abril en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, hecho que calificó como lamentable y que ha generado preocupación a nivel nacional.

Cómo respuesta a este llamado, el mandatario estatal anunció que en Puebla se implementará un cerco de seguridad permanente en los sitios de mayor afluencia turística, especialmente en zonas arqueológicas. 

Armenta señaló que estas medidas no son nuevas, pero serán reforzadas para garantizar la protección de visitantes y del patrimonio cultural.

“Se hace de manera permanente en los sitios más visitados, en zonas turísticas y arqueológicas, y claro que atenderemos esta situación con precisión”, afirmó.

Y es que el estado de Puebla cuenta con diversos puntos de alto valor histórico y gran afluencia de visitantes, entre los que destacan la Gran Pirámide de Cholula, la Zona Arqueológica de Cantona, Yohualichan, Tehuacán el Viejo, Tepexi el Viejo, Teteles de Santo Nombre y la Cueva de Coxcatlán, reconocidos por su riqueza prehispánica.

Asimismo, instruyó al secretario de Gobernación estatal, Samuel Aguilar Pala, a realizar un diagnóstico integral de los espacios turísticos y culturales para identificar posibles riesgos y reforzar la seguridad en aquellos puntos susceptibles de incidentes.

Por su parte, en la mañanera del pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó el ataque en Teotihuacán como un hecho “inédito” y “doloroso” y con ello, expresó su solidaridad con las víctimas y adelantó que se implementarán medidas inmediatas para fortalecer la seguridad en recintos históricos del país.

Las autoridades federales y estatales coincidieron en la necesidad de garantizar la integridad de los visitantes y preservar los espacios culturales ante cualquier amenaza.