“Que actúen las autoridades electorales”, llama el gobernador
En medio del crecimiento de bardas y espectaculares con tintes electorales en Puebla, el gobernador Alejandro Armenta Mier optó por marcar distancia y dejar el tema en manos de las autoridades electorales.
Cuestionado sobre la promoción anticipada de perfiles tanto de Morena como del PAN, el mandatario estatal evitó fijar postura de fondo y sostuvo que cualquier posible irregularidad debe ser atendida por el Instituto Electoral del Estado (IEE) y el Tribunal Electoral del Estado de Puebla.
“La promoción o las bardas le toca al Instituto Estatal Electoral y al tribunal proceder, actuar; está en el ámbito de sus competencias”, sentenció.
Mientras el gobernador se mantiene al margen, en distintos puntos del estado ya se libra una batalla de posicionamiento político rumbo a futuros procesos electorales los cuales están a la vuelta de la esquina pues a un año de arrancar con las campañas, estás figuras de la política poblana se están adelantando.
Entre los perfiles visibles destaca Gabriela “La Bonita” Sánchez, titular de la Secretaría de Juventud y Deporte, quien ha aparecido en diversos espacios publicitarios; sin embargo, la funcionaria atribuyó la difusión de su imagen a patrocinadores.
En el mismo sentido, también se han detectado bardas con el nombre de Laura Artemisa García Chávez, secretaria de Bienestar, quien deslindó a su equipo al señalar que serían medios externos los responsables de estas pintas.
Del lado de la oposición, el Partido Acción Nacional (PAN) también ha comenzado a mover sus piezas. En el sur de la capital poblana se han identificado bardas con el nombre de Genoveva Huerta Villegas, lo que evidencia que la disputa por el posicionamiento no distingue colores.
La estrategia se replica en el interior del estado. En Tehuacán, han aparecido pintas en favor de Olga Romero Garci-Crespo, dirigente estatal de Morena, lo que confirma que la promoción política ya se juega en territorio.
Así, aunque oficialmente no hay campañas en curso, en Puebla la contienda parece haber comenzado en las bardas, mientras el gobierno estatal se mantiene como espectador y las autoridades electorales guardan la última palabra.