El Gobierno de Puebla sostiene que el proyecto no tendrá impacto ambiental
Integrantes de colectivos y activistas se manifestaron este domingo en la ciudad de Puebla para expresar su rechazo a la construcción del Sistema de Transporte por Cable, conocido como Cablebús. Los inconformes realizaron una marcha desde el Arco de Loreto hasta el Zócalo capitalino, donde exigieron a las autoridades revisar el proyecto y abrir una mesa de diálogo.
La movilización comenzó en la Calzada Zaragoza, donde los manifestantes se concentraron con pancartas y mantas con mensajes en contra del nuevo sistema de movilidad. Minutos después de las 10:00 horas iniciaron su recorrido por el bulevar 5 de Mayo, provocando cierres parciales a la circulación, hasta llegar a la plancha del Zócalo de Puebla.
Durante el posicionamiento, los activistas reiteraron su preocupación por el posible impacto ambiental de la obra, al señalar que la instalación del Cablebús podría afectar áreas verdes y árboles en la zona metropolitana. Además, solicitaron que el gobierno escuche sus demandas antes de iniciar los trabajos.
Cabe recordar que el coordinador de gabinete estatal, José Luis García Parra, ha reiterado que el proyecto fue rediseñado para reducir al mínimo cualquier afectación ambiental. Explicó que, tras diversos ajustes técnicos, la estimación de árboles que podrían verse involucrados pasó de 980 a únicamente 77 ejemplares.
Asimismo, aseguró que ningún árbol será talado en parques o en los puntos donde se desarrollará la obra, al señalar que el proyecto contempla alternativas de ingeniería para preservar la vegetación existente.
El funcionario también ha destacado que el Cablebús representa una alternativa de movilidad sustentable, al precisar que mientras una sola unidad articulada de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) emite alrededor de 242 toneladas de dióxido de carbono al año, toda la red del Sistema de Transporte por Cable, integrada por más de 300 cabinas, generará únicamente 48.2 toneladas de CO₂ anuales.
Con estos argumentos, el Gobierno de Puebla sostiene que la instalación del Cablebús no tendrá un impacto ambiental significativo y que, por el contrario, contribuirá a reducir las emisiones contaminantes y mejorar la movilidad en la zona metropolitana, pese a la oposición que mantienen algunos colectivos ciudadanos.