Es un puente para el reconocimiento de la diversidad y la construcción de espacios de convivencia
El mundo entero se moviliza y congrega en diferentes espacios para el Mundial del Futbol de 2026, uno de los eventos internacionales más importantes, que representa una oportunidad para fortalecer el diálogo intercultural y generar espacios de encuentro entre personas provenientes de distintos contextos culturales.
A esta convivencia se le llama ‘interculturalidad’, un encuentro entre diferentes perfiles, contextos y costumbres que el Lic. Daniel Hernández López, académico del Departamento de Ciencias Sociales de la IBERO Puebla, analiza y anima a practicar a todas las personas que asistan a esta fiesta deportiva.
El especialista explicó que la cultura puede entenderse como un conjunto de símbolos, significados, valores, tradiciones y formas de comprender el mundo que brindan identidad y cohesión a las comunidades. En este sentido, la llegada de visitantes de distintas partes del mundo permitirá el intercambio de perspectivas, experiencias y formas de vida diversas.
De acuerdo con el académico, la interculturalidad implica la posibilidad de que personas y grupos con identidades culturales distintas puedan dialogar, comprenderse y construir acuerdos desde el reconocimiento mutuo. Lejos de buscar la homogeneidad, este enfoque promueve el respeto a las diferencias y la identificación de aquellos elementos que unen a las personas más allá de sus particularidades.
En el contexto del Mundial, el futbol se convierte precisamente en uno de esos puntos de encuentro. Aunque las aficiones, lenguas, costumbres y formas de vida sean distintas, millones de personas compartirán un objetivo común: disfrutar del deporte, convivir y formar parte de una experiencia colectiva de alcance global.
El académico destacó que uno de los principales retos será evitar la reproducción de estereotipos y prejuicios hacia quienes provienen de otros países o culturas. Para ello, será fundamental promover una actitud de apertura que permita comprender que las diferencias culturales no deben interpretarse desde criterios de superioridad o inferioridad, sino como expresiones legítimas de la diversidad humana.
Asimismo, señaló que el Mundial ofrece una oportunidad para mostrar la riqueza cultural de México en toda su complejidad. Más allá de las representaciones folclóricas, el país alberga múltiples identidades, formas de organización social, tradiciones y expresiones culturales que forman parte de la vida cotidiana de sus comunidades.
Con una afluencia estimada de millones de visitantes, la justa deportiva también puede convertirse en un espacio para fortalecer valores como la empatía, el respeto y la convivencia. Desde esta perspectiva, el futbol trasciende el resultado de los partidos y se transforma en una herramienta para construir comunidad y generar vínculos entre personas de diferentes partes del mundo.