IBERO Puebla analiza cómo se ve la violencia en parejas jóvenes

IBERO Puebla analiza cómo se ve la violencia en parejas jóvenes
Redacción
Ibero Puebla Violencia

Busca comprender dinámicas, tipos y contextos en los que se manifiesta la violencia en pareja

 

La IBERO Puebla presentó el informe “Violencia de pareja. Apuntes sobre su prevención”, elaborado por la Defensoría de Derechos Universitarios (DDU), un ejercicio que responde al compromiso institucional de incidir socialmente mediante la generación de conocimiento académico puesto al servicio de la comunidad.

El informe articula investigación, prevención y acompañamiento para comprender y atender las violencias en relaciones de pareja desde una perspectiva integral.

La Dra. Galilea Cariño Cepeda, directora de la DDU, subrayó que este proyecto es resultado de “muchos corazones y manos trabajando para esta prevención”, en el marco de la corresponsabilidad institucional por prevenir las violencias de género.

Explicó que la investigación se construyó no solo para identificar la incidencia de las violencias, sino también “qué estaban haciendo con esas violencias, si se denunciaban o no, y cuáles eran los impactos en su vida”.

Asimismo, destacó que el estudio pide reconocer la necesidad de repensar las relaciones de pareja más allá de modelos tradicionales, incorporando nuevas formas de vínculo y categorías como la confianza, el cuidado y la seguridad.

vio 2

La directora de la DDU compartió algunos hallazgos relevantes del diagnóstico. El 17% de las 715 personas encuestadas reportó haber vivido violencia de pareja en los últimos 12 meses, y el 10% no está seguro. Las principales violencias se dan en el ámbito psicológico, seguidas de la violencia física y combinaciones de ambas.

Señaló que “hay un ciclo de violencia presente en las relaciones de pareja y es muy grave”, y que existen prácticas de control que incluyen amenazas, manipulación emocional y vigilancia. La mayoría de estos hechos ocurren en espacios privados, lo que refuerza la complejidad de su atención.

Por su parte, la Mtra. Yadira Vargas Granillo, responsable de Orientación y Acompañamiento Psicosocial, explicó que la violencia en las relaciones íntimas sigue patrones “predecibles y repetitivos”, organizados en ciclos que dificultan la salida de estas dinámicas.

Detalló que estas relaciones atraviesan fases como la acumulación de tensión, el estallido de la violencia y la denominada luna de miel, la cual refuerza el vínculo y genera expectativas de cambio.

“Identificar que estamos en este ciclo no es suficiente para que podamos salir de él”, advirtió, pues también estos procesos se sostienen por creencias y beneficios asociados al control y al poder.

En el mismo sentido, la Lic. Anabel Herrera Hernández, responsable de la Defensoría Adjunta de Promoción, Prevención y Cuidado, señaló que la prevención requiere una perspectiva colectiva orientada a cuestionar y transformar creencias arraigadas, como los mitos del amor romántico. Indicó que estas dinámicas de violencia también se trasladan al ámbito digital, donde se reproducen prácticas de vigilancia, control y manipulación.

Para esto, es necesario fortalecer las redes de apoyo y generar estrategias de acompañamiento, ya que, aunque muchas personas comparten estas experiencias con sus pares, existe un bajo acercamiento a instancias institucionales. “Es importante preguntarnos cómo estamos generando entre todos y todas condiciones para que estas dinámicas cambien”, afirmó.

La Mtra. Sindy Ivette Carteño Arroyo, responsable de Investigación de la Dirección de Investigación y Posgrado (DIP), también abonó su perspectiva en esta presentación, donde explicó la relevancia de abordar este fenómeno desde la perspectiva de género, al reconocer que las relaciones sociales están atravesadas por desigualdades estructurales.

Explicó que investigar desde este enfoque implica “producir un conocimiento mucho más riguroso, más complejo, más preciso y éticamente más responsable”, al tiempo que permite visibilizar dinámicas normalizadas de violencia. Añadió que la violencia de pareja no puede entenderse como un conflicto aislado, sino como una expresión de imaginarios culturales relacionados con el poder, el control y los afectos.

El informe se enmarca en una estrategia más amplia de prevención que busca no solo diagnosticar, sino también generar acciones conjuntas para transformar estas dinámicas. A través de espacios de sensibilización, materiales de difusión y nuevas iniciativas, la IBERO Puebla apuesta por construir comunidades más justas, seguras y basadas en el cuidado mutuo, reafirmando su compromiso con la dignidad de todas las personas.