El gobierno acusa de actos terroristas
Las autoridades de Irán confirmaron este miércoles la muerte de más de 3 mil personas, incluidos menores de edad, en las protestas antigubernamentales que comenzaron a finales de diciembre por la crisis económica, a pesar de que Teherán lo atribuye a “incidentes terroristas”, en vez de a la represión de sus fuerzas de seguridad.
La Fundación de Asuntos Mártires y Veteranos informó que un total de 3 mil 117 personas alcanzaron “la gracia del martirio”, mientras que especificó que 2 mil 427 de ellos son civiles y fuerzas de seguridad. Sin embargo, no detalló sobre la identidad de los casi 700 restantes, según un comunicado recogido por la cadena de televisión pública iraní, IRIB.
“¿Por qué crimen murieron estos hijos oprimidos de Irán? La sangre inocente de la juventud ha sido derramada con crueldad por elementos terroristas entrenados. Sus cuerpos inocentes han sido quemados, sus cabezas decapitadas. Muchos eran transeúntes (…) y algunos eran manifestantes que recibieron disparos por elementos terroristas organizados entre la multitud”, afirmó el organismo.
Asimismo, aseguró que Teherán “no perdonará a los terroristas afiliados al régimen sionista criminal, ni a sus seguidores y agentes, que han sido apoyados, equipados y armados por líderes criminales de Estados Unidos”. “Los asesinos de los niños de esta patria, y quienes los apoyan, responderán por sus malas acciones“, aseveró la Fundación.
Posteriormente que se hizo eco de la mencionada cifra de muertos, el Consejo de Seguridad Nacional consideró que tras la Guerra de los Doce Días lanzada por Israel -y a la que posteriormente se sumó Estados Unidos- “el enemigo concluyó que el mero uso de medios militares no podía obligar a la nación iraní a rendirse”. Por tanto, “cambiaron sus tácticas y apuntaron a la cohesión social con el fin de quebrantar la voluntad nacional”.