En cambio, el presidente Donald Trump sugirió, de manera cruel, que la “fusilaran”
Varias iglesias del estado de Tennessee, Estados Unidos, exigieron al gobernador Bill Lee que conmute la pena de muerte a Christa Pike, luego de que fallara la aplicación, en dos ocasiones, de la inyección letal.
En una declaración conjunta, obispos católicos y episcopalianos hicieron un llamado ecuménico para que el estado no vuelva a intentar ejecutar a Pike, de 50 años, quien permanece bajo atención médica tras sobrevivir al procedimiento.
Sostuvieron que toda persona conserva su dignidad humana y una conducta gravemente ilícita no elimina la posibilidad del arrepentimiento y la redención. Por ello, dieron la bienvenida a la revisión independiente y solicitaron sustituir la condena por un castigo que proteja a la sociedad.
En cambio, el presidente Donald Trump, sugirió que la fusilaran, al tiempo de criticar al Departamento de Correccionales por realizar mal el proceso, cuando, para él, debía ser un proceso no muy difícil.
Ante esto, el republicano calificó como “vergonzoso” lo sucedido con Pike, por lo que insinuó que debían enviar a la condenada ante un “pelotón de fusilamiento”, porque, desde su perspectiva, “es mucho más fácil".