Riada cobra la atención global por su devastación y sus posibles causas
Al menos 392 muertos y unos mil 400 desaparecidos se han confirmado por los desastres ocurridos en la frontera entre Nepal y la región autónoma china de Tíbet.
Los equipos de rescate trabajan a marchas forzadas, tras las repentinas inundaciones y deslizamientos de tierra que pusieron los ojos del mundo en esta región.
Las autoridades de Nepal explicaron que hay 517 turistas extranjeros y del lado chino 260 extranjeros.
El destructivo torrente de agua y lodo, similar a un tsunami, fue provocado por el derrumbe parcial de un glaciar, de tal violencia que fue registrado como un "evento sísmico" de magnitud 5.2, según explicó el Instituto Geológico de Estados Unidos.
La catástrofe en el territorio fronterizo entre China y Nepal ocurrió cuando inmensas masas de agua y escombros recorrieron una distancia de 20 kilómetros en solo diez minutos.
Las crecidas repentinas son frecuentes en el Himalaya. "Son más la norma que la excepción", señaló Niels Hovius, experto de Potsdam consultado por la DW en Alemania.
Este colapso del glaciar desplazó grandes cantidades de hielo cuesta abajo a gran velocidad. El calor generado por la fricción derritió el hielo, convirtiéndolo en agua que, a su vez, arrastró un alud de escombros y lodo. Según Hovius, este flujo de lodo descendió por el valle a una velocidad similar a la que "se alcanza con turismos en las autopistas alemanas".
Expertos de The New York Times explicaron que el calentamiento del clima ha hecho que los fenómenos meteorológicos sean más peligrosos y mortales, y ha provocado inundaciones frecuentes por el derretimiento de los glaciares. El cambio climático también ha intensificado las precipitaciones. Al mismo tiempo, el rápido desarrollo y la construcción desordenada han aumentado el riesgo de que se pierdan vidas en los desastres naturales.
El Papa y el Dalai Lama se han expresado al respecto enviando sus condolencias a las familias de los fallecidos y la ayuda internacional ya se ha puesto en camino ante la tragedia.