No es con bardas, no es con lonas

No es con bardas, no es con lonas
Jesús Olmos
La Editorial

La editorial escribe Jesús Olmos 

La proliferación de las estrategias de publicidad que buscan brincarse o aprovecharse de los resquicios en la Ley, parecen ser una estrategia contraproducente para quienes los emplean.

Aunque ganan en conocimiento y afirman que cualquier tipo de publicidad no deja de ser publicidad ya sea buena o mala, la ciudadanía no es ajena a entender que se trata de una burda trampa, que está lejos de ser legislada en materia electoral y que causa astío.

“No es con bardas, no es con lonas”, se dice en el transporte público, en las charlas de café, en los corredores de las plazas comerciales y en todos lados donde la conversación política permea.

El intento de forzar el conocimiento en aras de algún rédito político, se diluye en todo el mar de miembros de la clase política que no han cesado en forzar a la ciudadanía a politizarse en tiempos en los que se aguarda el proceso.

 

@Olmosarcos_