Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado
No fue este arranque de semana una buena jornada en materia de combate a la violencia en contra de las mujeres, justo en el mes que cierra con la conmemoración del #8M, definido así para visibilizar el maltrato físico, emocional y psicológico que padece la mujer en medio de un modelo patriarcal que se resiste a su extinción, con expresiones de extrema crueldad como ilustra los cuatro casos que Puebla registró en las últimas horas.
De suyo resulta contradictorio porque existen pruebas palmarias de una política pública encaminada a robustecer la tutela del estado respecto del derecho de la mujer para el crecimiento y desarrollo en un ambiente libre de todo tipo de amenaza perniciosa, con la instauración de 44 Casas Libre Carmen Serdán, una red de apoyo integral institucional para que sean ellas las que encuentren en esos lugares la ayuda necesaria en la búsqueda de herramientas indispensables, según la problemática que desde su individualidad enfrenta.
De acuerdo con una ficha de circulación interna en esferas de investigación criminal, fue el comandante de la Policía Municipal de Ixtacamaxtitlán, Fabriano Hernández Reyes quien informó de la existencia de tres cadáveres femeninos en estado de descomposición en la comunidad de Ocotitla. En el parte de los hechos, se advierte que podría tratarse de Félix N., de 42 años de edad y madre de Jhoana N., y Yelardin N., de 20 y 10 años de edad a quienes se les buscaba desde el 4 de marzo, según se puede leer en las fichas de búsqueda y por quien se habían activado el protocolo Alba de la Fiscalía General del Estado.
Importa conocer el estado en el que fueron hallados los cuerpos de la familia ultimada y el lugar porque establece coordenadas para ayudar en las tareas de investigación que permita encontrar a quien tuvo la sangre fría para terminar con una madre y sus dos hijas. Félix N., y las dos niñas fueron vistas por última vez en Guadalupe Victoria, en el municipio de Cuyuaco y fueron encontradas en un municipio vecino, a unos 30 kilómetros de distancia, que se recorren en 1 hora en automóvil.
¿Quién pudo trasladar en automóvil a tres personas contra su voluntad sin que nadie haya advertido anomalía alguna? ¿Fueron victimadas y luego trasladadas hasta la comunidad de Ocotitla en el municipio vecino?
Según estudios forenses, el proceso de descomposición de un cuerpo humano, aunque depende de factores como la humedad y temperatura ambiente, requiere de unos 20 días para registrar lo que se llama “putrefacción activa”; es decir, cuando los restos humanos cambian de coloración y despiden fuertes olores. La familia de Félix N., cumpliría este martes 20 días de reportada como desaparecida.
El cuarto caso no es menor porque también encierra paradigmas que llevan a lo que parece un crimen con signos de violencia extrema. Argelia N., de 30 años de edad había ido a la feria de San José Chiapa, que celebra a San José según la fe católica, para luego perder comunicación con su familia y ser reportada como desaparecida.
Fueron sus familiares quienes dieron con los restos de quien en vida se había consagrado a la transmisión de la fe cristina, principalmente a niños y adolescentes y el acompañamiento espiritual que en esa región del estado tiene sólidos cimientos. Había signos de violencia y había sido envuelta en una cobija, como suele suceder con otros casos en los que hay presencia de grupos delictivos.
Son signos ominosos que ponen a prueba a todos. Instituciones, autoridades investigadoras y la sociedad que permanece inmóvil ante la evidente descomposición del tejido social.
@FerMaldonadoMX