Parabólica.MX escribe Fernando Maldonado
La decisión de TV Azteca por recurrir de manera voluntaria a un concurso mercantil derivado de la severa crisis financiera y compromisos económicos volvió a exhibir el rostro de un consorcio mediático empeñado en la construcción de una línea discursiva sobre la que reposan un conjunto de contradicciones que permite observar la doble moral de quienes están al mando del aparato mediático, especialmente Ricardo Salinas, tristemente llamado “tío Richi”.
Apenas fue publicado en las redes sociales el comunicado de la firma empresarial en la que anuncia haberse acogido al proceso de concurso mercantil debido a un “impacto financiero significativo” luego del pago hecho al Servicio de Administración Tributaria, obligado por una determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, comenzó a operar la maquinaria para alimentar una narrativa que justificara la medida acordada, según dice el despacho informativo, luego de una junta de accionistas.
Todos los trabajadores de la televisora, que incluye a quienes se desempeñan en las televisoras locales en todo el país, recibieron la instrucción desde el corporativo para interactuar con las publicaciones de Grupo Salinas en plataformas como X, Tik Tok, Instagram o Facebook. La línea en Azteca México debía cumplirse de manera irrestricta.
A cada camarógrafo, reportero, presentador o administrativo llegó la orden fulminante para compartir o dar un “like” en un plazo no mayor a los 20 minutos, tomar captura de pantalla para enviar a los grupos de WhatsApp habilitados en diversas áreas para el trabajo diario, a manera de “testigo” de que la instrucción fue acatada pie juntillas.
Es curioso que el aparato mediático desde el que Ricardo Salinas Pliego, el polémico y acaudalado propietario que se ha llamado en reiteradas ocasiones “perseguido político”, haya tomado el camino que desde su línea editorial ha satanizado: el uso corporativo de cuentas en redes sociales como otras entidades igual, lo han hecho para socializar contenidos que permitan construir percepción, según el momento y lugar.
Muchos de los trabajadores de TV Azteca que se subieron a la campaña de hostigamiento porque en el gobierno de Puebla se dispuso de una plataforma digital para poder dar seguimiento a la política de difusión respecto de metas y logros en la función pública, fueron obligados a actuar exactamente igual que lo que antes, en una forma feroz, cuestionaron por la creencia de que se trataba de un ejercicio libertario.
Pero también existe otra cara de la misma moneda. Ilustra el caso de Hugo Arroyo Robles, director en TV Azteca Puebla, con menos de 320 seguidores en X, la red social habitualmente frecuentada y utilizada para enviar mensajes para el círculo rojo, no ha hecho otra cosa que compartir los comunicados de Grupo Salinas que documentan la quiebra técnica del “tío Richi” con un magro resultado, según la métrica disponible, con apenas 40 visualizaciones.
Salinas Pliego quien a través de sus redes no ha dejado de utilizar un lenguaje procaz, machista, homófobo e intolerante, junto con sus ejecutivos, no lo ha percibido pero la cada vez más habitual práctica de imposición en los equipos de trabajo ha dejado saldos difíciles de solventar.
La inconformidad interna en la enorme estructura que se traduce en una clara ausencia de convicción y compromiso, terminará por implosionar.
@FerMaldonadoMX