En la Canaco, Landero golpea por la espalda 

En la Canaco, Landero golpea por la espalda 
Fernando Maldonado
Parabólica

Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado 

La competencia para renovar la presidencia de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Puebla, que se definirá este miércoles 4, comienza a tomar el rumbo de la polarización. No es un asunto que deba ser endilgado al gremio, sino a uno de los actores que se encuentra en la contienda: Héctor Francisco Landero, visto con sospecha por su proclividad al oficialismo.

Landero debe saberlo porque en su desaforada carrera por dirigir al sector tomó los instrumentos que la suciedad de la política pone el alcance: la descalificación.

El blanco de sus acusaciones, ingenuamente formuladas desde el anonimato, es una joven profesionista que ha hecho un largo camino en las cámaras empresariales, Carmina Castrejón Quintana a quien el propio Héctor Francisco Landero conoce bien por la cercana relación que ambos construyeron hasta que la ambición por el liderazgo de Canaco-Servytur atizó la mala entraña en quien tiró la piedra y escondió la mano.

Las aspiraciones de Castrejón Quintana están sustentadas en un conjunto de simbolismos que no deberían ser soslayados por quienes tienen derecho de voto y de veto, a la luz de la nueva realidad en la escena pública, llena de desafíos y diferentes paradigmas.

El hecho mismo de traer en las alforjas el apoyo de un conjunto de empresarios de notable apellido, socios del gremio, ofrece experiencia sin improvisación para una conducción que recoge los mejores principios de una cámara centenaria, con un perfil cuya juventud se expresa en el ímpetu indispensable para desplegar un programa que permita dinamizar las actividades que ofrezca resultados satisfactorios.

Quizá el elemento de mayor simbólico sea el del género. No porque se deba interpretar como el resultado del pago de una cuota para que las mujeres en el gremio se deban sentir representadas, sino porque la irrupción de una mujer joven en la contienda ofrece un panorama que atiende al más elemental sentido de justicia para el conjunto de damas que en la Canaco-Servytur han sido relegadas a simples observadoras de la transmisión de la presidencia. 

Ejemplos de liderazgos femeninos exitosos abundan en la historia reciente en México y en la Puebla de nuestros días.

A la mano está el caso de la Confederación Patronal de la República Mexicana que dejó de ser un cerrado club de caballeros para dejar pasar por primera vez a una mujer, la empresaria Bety Camacho Ruiz, con un activismo que ha permitido despojar de dogmas y tabúes al sindicato patronal para colocarlo como un referente en la toma de decisiones corporativas, empresariales y de política pública.            

En desdoro de la burda campaña que desató Héctor Francisco Landero, el otro aspirante a la presidencia de la cámara de comerciantes y prestadores de servicios, se revela de manera involuntaria su desventaja en la contienda. Sólo así es que se puede entender el incendiario discurso en el que descalifica abiertamente al antecesor a la nueva presidencia y, bajo el agua haya atizado en contra de la única mujer que de manera legítima aspira a esa misma posición.

El caso que debiera ser tomado como lección es el sucedido en el gremio de los constructores en el que uno de los contendientes se empeñó en golpear al árbitro, acusar piso disparejo y el presunto uso de trucos para boicotear sus aspiraciones. El resultado fue exactamente contrario a todo lo que vaticinó y Raymundo del Valle Lafont es hoy el presidente de CMIC.

La lección fue clara.

 

@FerMaldonadoMX