La puerta abierta también puede ser la salida

La puerta abierta también puede ser la salida
Fernando Maldonado
Parabólica

Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado

Hay historias que comienzan con una injusticia y terminan mostrando cuánto cuesta conseguir justicia cuando el poder interviene.

La trama de la nueva serie de Prime Video El Juicio describe ese tránsito: una denuncia abre la puerta a una trama de dinero, privilegios e intereses donde importa tanto el conflicto original como lo que cada personaje busca obtener.

La analogía resulta incómoda al mirar la disputa hereditaria de Olga Romero aún dirigente de Morena. Sin equiparar una ficción con pruebas, permite plantear una pregunta: quienes la acompañan ¿defienden una causa o esperan recibir algo de ella?

Olga ha ofrecido cargos, gestiones o beneficios futuros a cambio de ayuda en su conflicto hereditario. De acreditarse, estaríamos ante algo distinto a la solidaridad: una controversia privada sostenida con promesas de poder público.

Y es que una aspiración política no puede convertirse en moneda de cambio para resolver una herencia. Ahí está la posible bomba de tiempo para sus acompañantes. Quien compromete su nombre o interviene desde un cargo, necesitaría saber qué está respalda.

Si después se documentaran favores indebidos, la explicación de que “solamente estaba ayudando” difícilmente evitaría el desgaste.

Como en la trama descrita en El Juicio, quien cree tener un papel secundario puede terminar obligado a explicar su participación en la historia completa. La cercanía no acredita culpabilidad, pero los actos propios sí exigen respuestas.

Y entonces aparece la intentona de candidatura: esa promesa de futuro capaz de mantener unidos intereses que quizá no resistirían una derrota.

Si Olga no consigue la nominación, ¿qué quedaría para quienes se acercaron esperando cargos, acceso o influencia? ¿Seguirían respaldándola o preferirán tomar distancia antes de salir manchados por una controversia ajena?

Todavía hay una pregunta más incómoda: que le permitan inscribirse no necesariamente significaría que le ven futuro.

Una convocatoria también puede servir para resolver una disputa interna. Abrirle la puerta, dejarla competir y que el resultado de una encuesta partidista por fin cierre una etapa, podría resultar menos costoso que confrontarla directamente.

¿La dejarán registrarse porque creen que puede ganar una encuesta, o porque encontraron una salida para una figura que consideran perjudicial para el partido?

Sus acompañantes, financiadores, ayudantes en la Fiscalía General de Justicia y el Poder Judicial y funcionarios que hacen favor por ella, harían bien en distinguir entre una posibilidad y una garantía. Sobre todo, antes de comprometer su reputación por beneficios que dependen de un poder que todavía no existe. Los bonos de futuro no siempre pueden hacerse válidos. 

Porque la puerta puede estar abierta. Falta saber si conduce a la candidatura o si alguien la abrió para que, por fin, salga.

 

@FerMaldonadoMX