Parabolica.mx escribe Fernando Maldonado
La narrativa que todos los días alimenta la oposición sobre la ruta que sigue México hacía la instauración de una dictadura a partir de la llegada del partido Morena, se desmorona. No es una apreciación subjetiva, sino producto de la conformación de hechos que están en la escena pública.
La existencia de un Archipiélago Gulag, de la Unión Soviética, vive solo en el imaginario.
Un elemento de prueba que desmonta la artificiosa argumentación es la promoción que el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa hizo en sus redes sociales sobre el Foro América Libre previsto para el mes de septiembre en donde suelen reunirse en nuestro país quienes forman parte de la derecha internacional.
“Es un foro importante para reunir inteligencias y voluntades compromtidas con la libertad”, presume Calderón, el presidente que tuteló el Partido Acción Nacional y el primero a quien se le descubrió haber empoderado a Genaro García Luna, hallado responsable de haber conspirado con el Cartel de Sinaloa, razón por la cual enfrenta una pena de 38 años de cárcel en Estados Unidos.
No es la primera vez que los actores de ese espectro ideológico en América Latina se reúnen en la Ciudad de México, pero la primera ocasión que Calderón Hinojosa promueve el cóncalve en una ciudad que desde 1997 es gobernada por la izquierza con Cuahutémoc Cárdenas y de donde ha salido los últimos dos Jefes del Ejecutivo: Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum. La existencia de la dictadua es ejercicio de imaginación.
En el mas reciente encuentro estuvo Flavio Bolsonaro, el hijo de Jair Bolsonaro, imputado de haber planeado el golpe de estado en contra del gobierno del izqierdista Luis Inácio Lula da Silva en Brasisl. Ya en ese encuentro los asistentes vaticinaban la candidatura del junior del criminal brasileño como si se tratara de un héroe libertario.
Para finales del mes de septiembre se tiene prevista la participación de dos líderes de la derecha en América Latina, el presidente de Argentina, Javier Milei y el de El Salvador, Nayib Bukele; en el momento en el que deiseñó la cumbre en México no estaba en el horizonte Abelardo de la Espriella de Colombia. La desgracia colombiana tras el sismo de 7.4 grados en la zlna caferera hace difícil prever su participación.
No es ya un encuentro en la penúmbra como sucedió con los grupos radicales de la derecha de la década de los ‘30s con la Asociación Fraternal de Estudiantes de Jalisco, mejor conocidos Los Tecos o los ritos de iniciación en Puebla y Guanajuato del Yunque en la década de los ‘50s con un grupo de católicos anticomunistas con Ramón Plata Moreno a la cabeza.
El régimen prevaleciente en México y los estados gobernados por una oferta política, por lo que se puede advertir, decidió dejar pasar este tipo de convocatorias. No es un asunto que deba desdeñarse en medio de todo el ruido derivado de la polarización: el clima de libertades en el país aún goza de cabal salud.
La fecha de la realización del Foro América Libre es tanbién un buen momento para recordar que hace 57 años un grupo de jóvenes de la Universidad Autónoma de Puebla fueron linchados en San Miguel Canoa porque, según dijo el catolicismo, eran comunistas.
En septiembre de 2008 fue cuando el promotor del encuentro recibió como respuesta a su guerra contra el narco un atentado con granada en Michoacán que dejó un centenar de heridos y ocho muertos; en septiembre de 2012, con Rafael Moreno Valle el panista, Puebla registró 54 homicidios dolosos, casi dos al día. Y así, la bitácora de agravios a la sociedad es larga.
Es un buen momento para que los gobiernos de ese lado de la geometría política comiencen a ofrecer disculpas por tanta sangre antes de espantar con el petate del muerto.
@FerMaldonadoMX