Representa conflicto de interés o actos ilegales, señala
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, aseguró que un gobernante no debe ser propietario ni mantener vínculos con empresas constructoras mientras ejerce un cargo público, al advertir que esta situación representa un conflicto de interés y puede derivar en actos de corrupción.
El mandatario sostuvo que quienes ocupan un cargo de elección deben elegir entre dedicarse al servicio público o a la actividad empresarial relacionada con la obra pública, ya que ambas funciones comprometen la transparencia en la asignación de contratos.
"Los gobernantes no tendríamos por qué tener constructoras o, si las tienen, no tendrían por qué estar participando porque sería un acto de corrupción", sentenció.
Armenta reveló que alrededor del 90 por ciento de los presidentes municipales que actualmente son investigados tendrían algún vínculo con empresas constructoras, por lo que consideró indispensable revisar cada caso para determinar si existieron beneficios indebidos o irregularidades en la ejecución de obra pública.
Explicó que será la Fiscalía General del Estado la encargada de analizar los expedientes y establecer si existen elementos para fincar responsabilidades a los funcionarios involucrados.
El gobernador enfatizó que el objetivo es impedir que los recursos destinados a infraestructura terminen favoreciendo intereses particulares y garantizar que las obras públicas se asignen con transparencia y sin conflictos de interés.