La editorial escribe Jesús Olmos
Mucho se ha dicho y condenado de las declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega que, anticipando una supuesta ofensiva de la derecha en su país, ha decidido cancelar las elecciones democráticas. Repudiable con todo y el pasado de intervencionismo puro estadunidense en su país.
Mucho se dijo también, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum no condenara claramente los dichos de Ortega y se limitara a decir que en México hay democracia.
Pero toda esa avalancha de impetuosos fustigadores, tienen un doble rasero tremendo, porque no dicen nada de la polémica reelección de Daniel Noboa en Ecuador, tampoco dicen nada de la polémica reelección indefinida de Nayib Bukele en el Salvador o tampoco dicen nada del anuncio de Donald Trump que quiere un nuevo periodo pasándose por alto cualquier lineamiento legal vigente.
Eso sí, defienden la "opinión" de una funesta funcionaria panista limitar el acceso al voto y dejan sin representación a una enorme capa de la población, todo porque ya hace tiempo que en las urnas ni en el debate público ganan una.
@Olmosarcos_