Orejas o soplones

Orejas o soplones
Jesús Olmos
La Editorial

La editorial escribe Jesús Olmos 

No debería ser tomado como una coincidencia que el día en el que las autoridades estatales presumen “la cifra más baja de incidencia delictiva de los últimos años”, reciban un mensaje de la delincuencia en una de las vialidades más concurridas de la zona metropolitana de Puebla.

Y es que, como ha ocurrido con otros hechos delictivos ligados a eventos como la Feria de Puebla o el lanzamiento de una plataforma de seguridad, en esta ocasión todo indica una respuesta delincuencial a los datos que serían mostrados.

No hablamos de una delincuencia simple y común que da la batalla por la plaza a otro grupo, sino de una que tendría acceso a avisos y agenda para planificar sus golpes.

Algo parecido ocurrió con el asesinato de los dos funcionarios de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, cuando el hecho fue cometido en martes y se planeó para suceder en martes dos semanas antes, como respuesta a los datos y cifras presentados por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, en la mañanera presidencial.

 

@Olmosarcos_