La editorial escribe Jesús Olmos
Muchos quisiéramos que la respuesta a la ofensiva lanzada por el Gobierno del republicano Donald Trump contra México fuera incendiario, con reclamos más airados y públicos, inicio de procedimientos contra funcionarios como Greg Bovino o Kristy Noem, e incluso contra el propio mandatario, justificados por la muerte, represión y estigmatización de millones de mexicanos en Estados Unidos.
Sin embargo, la respuesta de la presidenta ha sido puntual en todo momento y ha comenzado a subir de tono conforme los estadunidenses colocan en mayores predicamentos a su administración.
La otra vía de respuesta es la legal, en la que ya se han hecho cambios a la Constitución y a las Leyes de Seguridad Interior, también en materia de contratación de publicidad electoral y ahora también habrá una Ley que proteja las elecciones del país de cualquier intentona intervencionista.
Pero también está la de seguridad, donde golpes como el último aseguramiento de casi mil millones de pesos en precursores químicos y drogas sintéticas en tres narcolaboratorios en Sinaloa, deberían ser puestos en los ojos de mexicanos y quienes viven del otro lado de la frontera como muestra de que de este lado las cosas se hacen bien y que no necesitamos ninguna injerencia.
@Olmosarcos_