La editorial escribe Jesús Olmos
Quizás el caso más anecdótico de censura gubernamental en contra de un medio de comunicación se dio en febrero de 2011, durante el fallido Gobierno de Felipe Calderón.
En ese entonces, la periodista Carmen Aristegui salió temporalmente de MVS Radio tras comentar al aire sobre una pancarta colocada por la oposición al panismo en la que se cuestionaba si el entonces presidente Felipe Calderón sufría de alcoholismo.
Joaquín Vargas Guajardo (presidente de MVS Comunicaciones) denunció públicamente haber recibido amenazas de censura por parte de Javier Lozano Alarcón, entonces secretario del Trabajo en el gobierno calderonista, para condicionar las concesiones de la banda de 2.5 GHz a cambio de no recontratar a la periodista Carmen Aristegui.
"Hemos encontrado que tu proyecto de la 2.5 GHz tiene méritos propios, pero si recontratas a la periodista, a tu proyecto se lo lleva la chingada y te olvidas de este Gobierno hasta su último día", dijo el compañero de Gabinete de Genaro García Luna al dueño de la cadena.
Hoy Calderón está en el basurero de la historia, Lozano, ha mutado de panista a rebelde, luego a priista, luego a sin partido, luego a opinador, odiador de todo lo que huela a 4T y hace poco pareció haber regresado al panismo, y muy seguido canta censura acompañado de una bohornosa cantidad de adjetivos que si volvemos al 2011 le acodan como “anillo al dedo”.
@Olmosarcos_