La editorial escribe Jesús Olmos
Muy sorpresivo ha sido el resultado de la primera vuelta presidencial en Brasil, que ha favorecido al ultraderechista Flavio Bolsonaro, por encima del tan popular Lula Da Silva.
Para muchos, las explicaciones van más allá del propio contexto brasileño y tiene explicaciones en un contexto global.
Poco efecto ha surgido el escándalo qué rodea al candidato derechista quien afirma en un video en paños menores qué ha pedido a mujeres tener sexo con él solo por ser hijo del presidente.
Muchos dicen que la gente sigue agradecida con Lula por cumplir las promesas de desarrollo y bienestar, pero que los pastores evangélicos han pedido votar por Bolsonaro, o que la amplia influencia de las campañas negras en redes sociales son un punto crucial.
Lo cierto es que todas esas variables deberán ser bien anotadas en México, que parece será un último bastión del progresismo continental.
@Olmosarcos_