Semana Mayor, periodo de reflexión

Semana Mayor, periodo de reflexión
Jorge A. Rodríguez y Morgado
El rincón de Morgado

El Rincón de Jorge A. Rodríguez y Morgado 

"La cruz no es el final, es el principio de una vida nueva"

Anónimo

Una de las conmemoraciones más importantes del mundo católico es la Semana Santa, o Semana Mayor, periodo de reflexión que comienza con el Domingo de Ramos, incluye el Triduo Pascual (Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo) y culmina con la alegría del Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua. Días en los cuales se recuerda la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

La fecha de Semana Santa es variable ya que depende del calendario lunar. Fue en el Concilio de Nicea I (en el año 325) donde se estableció que la Pascua había de ser celebrada cumpliendo determinadas normas: a. Que la Pascua se celebrase en domingo; b. Que no coincidiese nunca con la Pascua judía y c. Que los cristianos no celebrasen nunca la Pascua dos veces en el mismo año.

Entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Alejandría existía diferencia de fechas de la celebración de la Pascua. Fue en el año 525, cuando Dionisio el Exiguo, monje erudito y matemático, creador del cálculo de la era cristiana, estableció que la Pascua de Resurrección fuese el domingo inmediatamente posterior a la primera Luna llena después del equinoccio de marzo. Esto, puede ocurrir no antes del 22 de marzo y como muy tarde el 25 de abril.

De acuerdo con el Evangelio, la conmemoración de la Semana Santa inicia: El Domingo de Ramos: cuando Jesús entra montado en un burro triunfante a Jerusalén, después de que cenó con Lázaro y sus hermanas. Se describe que Jesús envió a dos discípulos a la aldea cercana, con órdenes de recuperar un burrito que había sido atado, pero nunca montado; El Lunes Santo. El Evangelio refleja el pasaje de la Unción en Betania, en casa de Lázaro, a quien Jesús había resucitado de entre los muertos, en el que una de sus hermanas, María -le unge con costosos perfumes; El Martes Santo. Jesús anticipa a sus discípulos la traición de Judas y las Negaciones de San Pedro; El Miércoles Santo. Judas Iscariote conspira con el Sanedrín para traicionar a Jesús por treinta monedas de plata.

El llamado Triduo (espacio de tres días) Pascual, jueves, viernes y sábado, son los días más importantes de la Semana Santa. El Triduo comienza el Jueves Santo, con la misa vespertina de la Santa Cena, alcanza su cúspide el Viernes Santo en la Vigilia Pascual y se cierra con las vísperas del Domingo de Pascua.

Es significativo que los padres de la Iglesia, tanto san Ambrosio como san Agustín, concebían el triduo pascual “como un todo que incluye el sufrimiento de Jesús y también su glorificación”. Esos tres días, forman una unidad, y como tal deben ser considerados. Por consiguiente, la Pascua cristiana consiste esencialmente en una celebración de tres días, que comprende las partes sombrías (Pasión y Muerte) y las facetas brillantes (Resurrección) del misterio de Cristo.

En el Triduo se recuerda: El Jueves Santo, la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies. Es el Jueves Santo cuando instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio. Al terminar la última cena, Jesús se fue a orar, al Huerto de los Olivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a aprehenderlo; el Viernes Santo en este día se recuerda la Pasión de Jesús: Su prisión, los interrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, la coronación de espinas y la crucifixión. Además del Vía Crucis solemne y la ceremonia de la Adoración de la Cruz; El Sábado Santo o de Gloria se conmemora el día que pasó entre la muerte y la Resurrección de Jesús.

Sábado de Gloria es un día de luto y tristeza. Las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. En esta celebración se acostumbra el bendecir el agua y encender las velas en señal de la Resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos.

El Domingo de Resurrección o Domingo de Pascua es el día más importante de esta evocación ya que Jesús venció a la muerte. La palabra Pascua proviene del idioma hebreo (pesáh) que en español significa "paso", es decir, es el paso de la muerte a la vida.

La Semana Santa, desafortunadamente, cada vez tiene muy poco de religiosidad y mucho tiene que ver más con el aspecto económico ya que esta semana viene a ser como días para descansar o salir de vacaciones y casi se ha olvidado que se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesús el Cristo.