El Blog de Puebla Deportes escribe Antonio Abascal
Vaya fin de semana se vivió en materia deportiva con el Súper Tazón LX bien ganado por un equipo en toda la extensión de la palabra con una gran defensiva y un ataque terrestre demoledor como los Halcones Marinos de Seattle, el show de medio tiempo que de artístico tuvo poco, pero que lanzó varios mensajes políticos, la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno donde también hubo espacio para reivindicaciones políticas, para homenajes en vida y obviamente para gestas deportivas como la de Francesca Lollobrigida, campeona olímpica tras ser madre o la lucha contra la adversidad de Lindsey Vonn quien a los 41 años regresó a los Juegos Olímpicos de invierno lidiando con una ruptura del ligamento cruzado para pelear en el descenso libre, hasta que una caída acabó con el sueño, sin que esto manche su legado.
El fin de semana de febrero se escuchó a Nelson Mandela desde la ceremonia inaugural con la actriz Charlize Theron hasta las declaraciones de la esquiadora Mikaela Schiffrin y nuevamente le dan la razón al líder sudafricano: “El deporte tiene el poder de cambiar al mundo. Tiene el poder de inspirar. Tiene el poder de unir a la gente como pocas cosas más pueden hacerlo. El deporte puede crear esperanza donde hay tristeza, es más poderoso que los gobiernos para derribar barreras raciales, se ríe de todo tipo de discriminación”.
Por eso toma importancia el show del medio tiempo del puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido como “Bad Bunny”, quien con su estilo envió un mensaje en contra de las redadas del ICE en Estados Unidos en un escenario que históricamente ha estado ligado a los conservadores en ese país, es decir, muy cerca de las ideas del presidente Donald Trump; sin embargo, la NFL atendió a su expansión, a los mercados que ha abierto y apeló a la universalidad que busca con los juegos internacionales incluidos México y Brasil. No hablamos de música, sino de un mensaje en un contexto muy incómodo para los latinos en Estados Unidos: Desde nombrar en español al súper tazón hasta una alusión al niño Liam Conejo, el niño arrestado por el ICE en Minneapolis, pasando por críticas por la llamada turistificación de Hawái y la aparición de otros artistas latinos como Ricky Martín y una colaboración de Lady Gaga con salsa. No se trata de gustos, se trata de un show que fue político y cultural, más allá de un guiño a las nuevas generaciones; es cierto, que no todos lo entendieron, que musicalmente pudo haber sido pobre, pero el show del medio tiempo lanzó varios mensajes y uno muy importante en la parte final: “God Bless América” para acto seguido mencionar a los países latinoamericanos, América es todo el continente, no sólo el país que imagina Donald Trump.
Ya en la cancha, el mensaje fue de unos Halcones Marinos construidos como equipo, sin estridencias, con una defensiva dominante que funciona como unidad y donde todos sus integrantes pueden hacer la gran jugada, sus frontales son fuertes para crear presión en el mariscal de campo rival y, al mismo tiempo, frenan el ataque terrestre. Nueva Inglaterra lo intentó al principio y simplemente no pudo ante un equipo que recordó sentencias del juego: Se gana en las trincheras (en la línea de golpeo), hay que ganar la batalla de balones entregados (Seattle no perdió uno en sus tres partidos de postemporada), una vez que el ataque terrestre queda seco, los esquineros hacen lo propio con los receptores rivales y los profundos evitan jugadas explosivas. Hay otra idea que el coach Mcdonald recordó en esta postemporada: Se toma lo que dé la defensiva contraria, así sean tres puntos en lugar de forzar cuartas oportunidades que podrían modificar el ritmo del juego.
Kenneth Walker III sumó para 135 yardas en veintisiete acarreos para convertirse en el primer corredor en ganar el MVP desde Terrell Davies de los Broncos de Denver en el Super Bowl XXXII ante los Empacadores de Green Bay en 1998. No hay mejor definición para los Halcones Marinos, un jugador que se define como “de equipo” que fue fundamental toda la campaña, pero que tuvo un largo ayuno sin anotación de la semana siete a la doce y, que, sin embargo, explotó en la parte final para ser figura en la postemporada desde aquel duelo contra los 49ers de San Francisco en la ronda divisional. Por su parte, el mariscal de campo, Sam Darnold, encontró la redención final en la liga en un juego donde apenas completó el 50% de sus pases, con uno de anotación, pero en el que no cometió errores al forzar jugadas, otro mensaje de los nuevos campeones en tiempos donde se convierte en “héroes” a mariscales de campo que son espectaculares, que construyen grandes estadísticas, pero que en su intento de forzar jugadas terminan por afectar al equipo como sucede con Lamar Jackson y Josh Allen. Seattle ganó con un genio defensivo (Mcdonald), con un buen coordinador ofensivo, Klint Kubiak, buenos jugadores en cada posición, pero que entendieron que tenían que actuar como equipo para potenciarse, un gran mensaje, en tiempos de individualización promovida desde los medios de comunicación.
El viernes en la inauguración de los Juegos Olímpicos de invierno de Milán-Cortina D´Ampezzo también hubo mensajes políticos y culturales, a pesar de que en la víspera la Presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, había señalado que el organismo se tenía que centrar en el deporte. En la ceremonia, apareció la actriz sudafricana, Charlize Theron como embajadora de la paz de la ONU para señalar: “La paz no es solo la ausencia de conflicto. Es la creación de un entorno donde todos puedan prosperar, sin importar raza, color, credo, religión, género, clase, casta o cualquier otra diferencia social”, palabras de Nelson Mandela. Luego los atletas estadounidenses también han definido postura ante la situación que se vive en su país, una de las figuras de la delegación, Mikaela Shiffrin citó las mismas palabras de Mandela que usó Theron para explicar que ella buscará representar sus propios valores como la inclusión, respeto a la diversidad, amabilidad y querer compartir con las personas, además de ética de trabajo y tenacidad, para definir a los Juegos Olímpicos como un “bello espectáculo de cooperación y competencia”.
Otros atletas estadounidenses han sido más radicales en cuanto a su postura contra la violencia del ICE, algunas han hablado de sus propios valores, postura que ha aplaudido una grande como Martina Navratilova, pero los juegos olímpicos no han escapado de la tensión y violencia que no sólo se siente en Estados Unidos, sino en muchos puntos del mundo, en un aspecto en el que tuvo razón Shiffrin al tratar de explicar la situación.
La ceremonia inaugural tuvo espacio para reconocimientos como a Franco Baresi, el gran capitán del Milán a finales de los ochenta y principios de los noventa que revolucionó al futbol de la mano de Arrigo Sacchi al dominar Europa con los famosos tres neerlandeses, Gullit, van Basten y Rikjaard, como aquella noche en la que le pasó por encima al Real Madrid de la quinta del Buitre en las semifinales de la Copa Europea de campeones de liga, hoy Champions League, Baresi era el gran líder de la defensa y llegó a ser considerado el mejor central, fue una de los héroes trágicos del mundial de Estados Unidos 94 ya que sufrió una lesión en el menisco en el segundo juego de esa copa ante Noruega que obligó a una intervención quirúrgica que parecía lo iba a alejar de lo que restaba del mundial, pero el capitán rossonero regresó a los veinticinco días para jugar la final contra Brasil en la que fue uno de los mejores futbolistas a disputar los 120 minutos, desgraciadamente en la tanda de penales falló su disparo por lo que no hubo un final feliz. Sólo jugó en el Milán de 1977 a 1997, por lo que ingresar al Estadio Giuseppe Meazza con la antorcha, junto con el capitán del Inter y campeón mundial, Giuseppe Bergomi, fue considerado por el ex futbolista: “La emoción más grande de mi vida deportiva”.
Dentro de la actividad deportiva la lesión de Lindsey Vonn generó una serie de reacciones exageradas de algunos críticos cuando su historia y su tesón de competir lesionada tras regresar del retiro a los 41 años para demostrar que seguía estando vigente, es una de las grandes porque el deporte no son sólo victorias, se trata de superación, se trata de ir más allá de los límites y se trata de inspirar a las nuevas generaciones, detalles que Vonn ha cumplido durante toda su carrera no sólo durante este fin de semana, estamos ante una medallista olímpica, mundial y poseedora del globo de cristal como la mejor de su deporte. Una grave caída no significa manchar su legado, al contrario, lo hace más grande como una de las mujeres que más ha empujado por su deporte, por ello el reconocimiento no sólo de esquiadores sino de deportistas como Pau Gasol.
Italia ha gozado de un gran inicio con varias medallas, nueve, aunque sólo una de oro, conseguida en los tres mil metros del patinaje de velocidad por conducto de Francesca Lollobrigida quien además rompió el récord olímpico de la prueba. Ella ya había sido medallista olímpica en Beijing 2022, se retiró para ser madre y regresó ante las dudas de propios y extraños para demostrar que se puede ser atleta de alto rendimiento y mamá. Es sobrina nieta de Gina Lollobrigida, actriz famosa en los cincuenta y sesenta, fotoperiodista y política italiana, ganadora de un globo de oro, posee una estrella en el paseo de la fama de Hollywood, debutó en el cine estadounidense bajo la dirección de John Huston en “La burla del Diablo” junto a Humphrey Bogart y Jennifer Jones, estuvo presente en la adaptación de “El jorobado de Notre Dame”, en 1958 participó en “Salomón y la Reina de Saba”, entre otras. Como periodista tomó fotos a Paul Newman, Audrey Hepburn, Salvador Dalí y la selección alemana de futbol, así como una entrevista exclusiva con Fidel Castro. Lollobrigida mostró su activo apoyo a las causas italianas e italoestadounidenses, en particular a la Fundación Nacional Italiana Americana (NIAF). En 2013, vendió su colección de joyas y donó los casi 5 millones de dólares de la venta para beneficiar la investigación de la terapia con células madre.
Un hijo de uzbekos, Illia Malinin, fue clave para que Estados Unidos ganara por primera vez la medalla de oro en el patinaje artístico por equipos, al superar por un punto a Japón en una jornada llena de belleza con las parejas, las damas y los varones; mientras que, regresando a la ceremonia inaugural, Andrea Bocelli entonó el “Nessun Dorma” de Giacomo Puccini justo al ingreso de la antorcha olímpica con Baresi y Bergomi, una especie de cierre de círculo ya que hace veinte años en la inauguración de Turín 2006, Luciano Pavarotti tuvo su última presentación en vivo interpretando la misma aria en el cierre de la inauguración de esos juegos de invierno.
Así, el deporte sigue siendo un vehículo de mensajes en un mundo en conflicto y lleno de tensiones; así el deporte sigue escribiendo páginas gloriosas recordando a figuras del pasado, pero construyendo otras, sin perder contacto con un contexto complicado a nivel internacional, pero no sólo como una vía de escape, sino como un mecanismo para llamar la atención de excesos y hasta como un espacio para la esperanza donde hay tristeza, porque como lo entendió Mandela “es más poderoso que los gobiernos para derribar barreras raciales, se ríe de todo tipo de discriminación”.
@abascal2