Elevar la vibración espiritual

Elevar la vibración espiritual
Jorge A. Rodríguez y Morgado
El rincón de Morgado

El Rincón de Jorge A. Rodríguez y Morgado 

“El silencio habla con vibraciones, no con frases.”

Anónimo

La ciencia actual, a través de la física cuántica y la mecánica clásica, refrenda que todo en el universo está en un estado constante de vibración, todo se mueve. Este principio de Vibración establece que tanto la materia física como la energía vibran a sus propias frecuencias específicas.

Si bien la ciencia confirma que la materia física es "energía vibrante", conceptos como "elevar la vibración" para estar en armonía con el universo y atraer abundancia con base en el “Principio de vibración", a menudo se consideran parte de enseñanzas espirituales y no están validados científicamente.

Uno de los pilares fundamentales del conocimiento científico y la estructura del pensamiento lógico, son los conceptos sobre principios, leyes y hechos cada uno con un nivel distinto de importancia y comprobación práctica. Se tiene que: 1. Los hechos científicos son observaciones objetivas y verificables que se han confirmado repetidamente a través de la experimentación o medición. 2. Las Leyes Científicas: Son descripciones, a menudo matemáticas, de un fenómeno natural que se cumple universalmente bajo ciertas condiciones. 3. Principios Científicos: Son reglas fundamentales, conceptos básicos o generalizaciones que sirven de base para el razonamiento científico. Son más generales que las leyes y guían la investigación.

De aquí se aprecia que un hecho es una observación concreta; una ley es una regla general que explica un conjunto de hechos y los principios son enunciados más generales que pueden convertirse en múltiples leyes al aplicarse a diferentes escenarios.

El universo está en constante movimiento. Todo, desde la partícula más pequeña hasta la estrella más grande, vibra. Este principio fundamental se conoce como Principio de Vibración, "nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra", concepto que constituye la base de muchas enseñanzas científicas y espirituales.

El Principio de Vibración afirma que todo en el universo, ya sea materia física o mental (pensamiento), está compuesto de energía que vibra a su propia frecuencia. Comprender este Principio y su funcionamiento puede tener profundas implicaciones en cómo vivimos e interactuamos con los demás y la forma de manifestar nuestros deseos.

La vibración espiritual humana es un concepto que se refiere a la frecuencia energética que emana de nuestro ser a nivel físico y mental. Esta idea se basa en la premisa de que todo en el universo está compuesto de energía que vibra a diferentes frecuencias, incluyendo nuestros pensamientos, emociones y acciones.

En el ser humano los pensamientos generan emociones que actúan como campos magnéticos, atrayendo situaciones similares a la vibración o frecuencia energética habitual. Todo vibra, y los pensamientos y emociones actúan como energía que definen tu realidad. or lo que, las emociones elevadas como amor y gratitud vibran alto, mientras el miedo y la culpa vibran bajo.

Cuando se piensa positivamente, se emite una frecuencia vibratoria más alta, atrayendo experiencias y resultados similares de alta frecuencia. Por el contrario, los pensamientos negativos emiten frecuencias más bajas, lo que puede atraer situaciones no deseadas.

Las culturas antiguas durante siglos han reconocido el concepto de vibración. En la filosofía oriental, en particular en el hinduismo y el budismo, se piensa que el universo está en constante cambio, con todo interconectado mediante vibraciones. Por lo que, la práctica de mantras y cánticos en estas religiones se basa en la idea de que las vibraciones sonoras pueden afectar tanto a la mente como al mundo exterior.

El Principio de Vibración, en el hemisferio occidental, se popularizó a inicios del siglo XX, se postulaba que las vibraciones de la mente podían influir en la realidad ya que entender y dominar las vibraciones que nos rodean puede conducir a una comprensión más profunda del universo y de nuestro lugar en él.

El Principio de Vibración influye en diversos aspectos en nuestra vida diaria como en nuestros pensamientos y emociones, salud y bienestar, relaciones humanas, crecimiento personal y desarrollo espiritual.

Muchas prácticas espirituales buscan elevar la frecuencia vibratoria. La meditación consciente, la atención plena, afirmaciones positivas, practicar la gratitud, rodearse de personas y lugares con energía positiva, consumo consciente (comida, medios de comunicación o información), son métodos que pueden ayudar a conectase con frecuencias más elevadas. A medida que se crece espiritualmente y se eleva la vibración, se conecta más con su ser superior y el universo, lo que lleva a una mayor claridad, paz y propósito.

En el contexto del desarrollo personal, la vibración espiritual se entiende como un indicador de nuestro estado interno y nivel de conciencia. Se cree que cuanto más alta sea nuestra vibración, más alineados estaremos con estados positivos como la paz, el amor, la alegría y la armonía, desterrando estados negativos como el miedo, la ira, la culpa, la envidia y la depresión.

En consecuencia, el Principio de Vibración, es tan poderoso que influye en todos los aspectos de nuestra vida, desde nuestros pensamientos y emociones hasta nuestra salud y relaciones. Elevar la vibración es un viaje personal y único y es la clave para alcanzar una vida de alegría, abundancia y plenitud espiritual.