El Blog escribe José Manuel Gómez
Cobra relevancia la noticia desvelada por el periodista Martín del Palacio de que Gianni Infantino prometió el cambio de confederación a la Federación Mexicana de Futbol a cambio de su voto a favor del proyecto FIFA (4W) Forward Enterprise; con lo cual el futbol mexicano estaría mudando sus activos a las competencias de CONMEBOL en Sudamérica dejando atrás la burbuja de CONCACAF, donde el balompié azteca se presenta como la gran potencia.
De entrada podría parecer positiva una mudanza al futbol del “cono sur”, una zona mucho más fuerte y competitiva en temas de deportivos con la posibilidad de jugar la Copa América, el torneo más antiguo entre naciones y donde tendrán como rivales a Argentina y Brasil, dos potencias mundiales, selecciones campeonas del mundo, que generalmente saltan a las competencias internacionales como favoritos y que cuentan con una gran producción de futbolistas que emigran constantemente al futbol europeo y distintas latitudes.
Además chocarán con equipos como Uruguay, Colombia, Ecuador, Paraguay, Chile, Perú, Bolivia y Venezuela, que definitivamente lucen más competitivos que los conjuntos a los que se enfrenta constantemente el Tricolor en la famosa Copa Oro o las eliminatorias mundialistas donde se encuentran con Estados Unidos, Canadá y Panamá como los rivales más complejas, además de selecciones que se han estancado en su desarrollo como Costa Rica, Honduras y El Salvador.
Sin olvidar que existe Guatemala, Nicaragua, en un escalón abajo y un conjunto de islas encabezadas por Haití y Jamaica que completan los torneos de la zona.
La Federación Mexicana de Futbol ya gozó de presencia en el torneo sudamericano fue en el periódo de la presidencia de Francisco Ibarra y junto al vicepresidente Emilio Maurer, quienes negociaron la participación de la Selección Nacional en el torneo de 1993, el ex directivo poblano varias veces ha comentado que la negociación con Concacaf, para recibir el permiso para jugar en CONMEBOL, requirió de una fiesta y regalos caros, los famosos relojes Rolex que sirvieron para obtener la venia.
Con el permiso de la región norte, centroamérica y el caribe del futbol, el equipo Tricolor gozó de varias y dignas participaciones en Copa América, algo que ayudó a crecer el nivel de nuestro balompié a partir de aquella edición de 1993 con el equipo dirigido por Miguel Mejía Barón que logró meterse a la final del torneo organizado por Ecuador; eliminaron a los anfitriones con un contundente 2-0 en las semifinales con goles de Hugo Sánchez y Ramón Ramírez.
Posteriormente en el duelo por el título el conjunto Azteca chocó ante Argentina, ya previamente se habían enfrentado en la fase de grupos y en una buena presentación el duelo terminó empatado 1-1; sin embargo, en la gran final la historia fue distinta con doblete de Germán Batistuta y el empate momentáneo con un penal ejecutado por Benjamín Galindo se decretaron cifras definitivas para el 2-1 y el título para la albiceleste; pese a la derrota aquel México subcampeón fue recibido con algarabía por la afición que se encontraba en un idilio con el conjunto nacional, celebrando la calificación a Estados Unidos 1994 y días después la Copa Oro con la final ante Estados Unidos en el Estadio Azteca.
México también tuvo la oportunidad de jugar la final de la Copa América Colombia 2001 con Javier Aguirre como entrenador, en aquella ocasión se midieron a la selección local en el Estadio El Campín, en un partido muy cerrado y tenso por los acontecimientos políticos y temas extra cancha el conjunto cafetero se quedó con el trofeo al vencer 1-0 al Tricolor con tanto de Iván Ramiro Córdoba.
Se podrían sumar las participaciones en Bolivia 1997, Paraguay 1999 y Venezuela 2007 con meritorios terceros lugares, es decir metiéndose a semifinales entre las mejores cuatro selecciones; pero a partir de 2016 las negociaciones entre CONMEBOL y la Federación Mexicana de Futbol se colapsaron por temas comerciales, los derechos de transmisión de los torneos y el dinero para las televisoras mexicanas fue un factor para dejar las competencias en Sudamérica.
Alejandro Burillo Azcárraga tuvo mucho mérito para impulsar la participación de los clubes mexicanos en la Copa Libertadores a partir de 1998; ahí podríamos destacar las actuaciones de Cruz Azul (2001), Guadalajara (2010) y los Tigres (2015) que tuvieron la oportunidad de jugar finales y quedarse con el subcampeonato; además de las competitivas participaciones del América que logró avanzar a semifinales en tres ediciones (2000, 2002 y 2008) y las Chivas también coleccionaron un par de ediciones entre los mejores cuatro (2005 y 2006).
Recientemente la Selección Nacional tuvo oportunidad de jugar la Copa América todo a partir de las negociaciones de los directivos sudamericanos que han decidido impulsar el negocio en los Estados Unidos con la famosa Copa del Centenario realizada en 2016 y donde México fue despedido con el contundente 7-0 de Chile al equipo dirigido por Juan Carlos Osorio en los cuartos de final; en 2024 se dio el fracaso con el grupo de Jaime Lozano que se quedó en la fase de grupos.
Deportivamente podría parecer una buena decisión mudarse a Sudamérica a falta de ver cómo se repartirán las plazas mundialistas en una hipotética justa con 64 selecciones; ya en esta edición de 48 CONMEBOL gozó de seis lugares directos y medio pase por al acceso de un equipo a la repesca intercontinental; es decir el 70% de los participantes tiene posibilidades de jugar la Copa del Mundo, algo que parece convencer pues existe un riesgo mínimo de quedar fuera.
Lamentablemente no es el futbol y la intención de elevar el nivel lo que mueve los intereses de los directivos de mexicanos; la razón de nueva cuenta es dinero, son los 60 millones de dólares pagados por NETFLIX para los derechos de transmisión de la Copa Oro y la Liga de Naciones en nuestro país; dejar fuera a las televisoras nacionales del negocio es el argumento más importante para optar por un cambio de confederación y todo avalado de entrada por la continuidad de Gianni Infantino.
Queda claro que es el dinero, el negocio, los temas comerciales lo que mueve a los dueños del balón en México; ninguna o pocas decisiones se toman pensando en el crecimiento de nuestro deporte, pese a que recientemente da visos de estancamiento, pues en el Mundial el equipo nacional sigue chocando con los famosos Octavos de Final.
En este instante sólo queda mantenerse a la espera, el cisma sobre el presidente de FIFA parece un golpe muy difícil de librar, siendo en este momento la UEFA, CONACACAF y la AFC las confederaciones unidas para derrocar a Gianni Infantino; por lo que el movimiento se antoja complicado, así que como Santo Tomás... "Hasta no ver no creer".