La oposición advirtió riesgo de uso político
Con 28 votos a favor, siete en contra y cero abstenciones, el Congreso del Estado de Puebla aprobó una reforma constitucional que incorpora la intervención o injerencia extranjera como nueva causal de nulidad en elecciones federales y locales.
El dictamen avala la minuta de proyecto de decreto por el que se adiciona un párrafo tercero a la Base IV del artículo 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de fortalecer la protección de la soberanía nacional y la independencia política del Estado mexicano frente a posibles influencias externas que puedan incidir en los resultados electorales.
Esta reforma establece que podrán anularse los comicios cuando se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera que influyan de manera determinante en una elección. De acuerdo con los legisladores que respaldaron la iniciativa, esta medida busca cerrar la puerta a presiones, financiamientos o acciones provenientes del exterior que afecten la voluntad popular.
Las posturas en contra provinieron de las bancadas del PRI, Movimiento Ciudadano y el PAN, representadas por las diputadas Delfina Pozos Vergara, Fedrha Suriano Corrales y Susana Riestra Piña.
Durante la discusión, la coordinadora de Movimiento Ciudadano, Fedrha Suriano, argumentó que la reforma introduce un concepto ambiguo y de difícil comprobación. Señaló que, a diferencia de causales ya establecidas como el rebase de gastos de campaña o el uso de recursos ilícitos, la supuesta injerencia extranjera carece de parámetros claros para su medición y acreditación, lo que podría abrir la puerta a interpretaciones políticas posteriores a los procesos electorales, también recordó además que, durante el debate federal, incluso el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, planteó la necesidad de profundizar el análisis de las leyes secundarias relacionadas con esta nueva causal de nulidad.
En defensa de la reforma, la diputada del Partido Verde Ecologista de México, Beatriz Manrique Guevara, sostuvo que la soberanía nacional debe protegerse ante las nuevas formas de intervención que enfrentan los países. Afirmó que la legislación debe adaptarse a los retos actuales y subrayó que la reforma busca sancionar la intervención indebida, el financiamiento ilegal y cualquier presión extranjera sobre los procesos democráticos.
Manrique también vinculó la discusión con la defensa de la presidenta Claudia Sheinbaum y aseguró que existen actores políticos nacionales que respaldan posiciones que favorecen la injerencia externa, en referencia a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos.
Por su parte, la diputada priista Delfina Pozos advirtió que, aunque existe consenso en defender la soberanía nacional, la redacción aprobada podría prestarse a interpretaciones. Consideró que organismos internacionales, observadores electorales, informes de derechos humanos o investigaciones periodísticas realizadas por medios extranjeros podrían llegar a ser utilizados como argumentos para cuestionar o anular resultados electorales que no resulten favorables al poder político en turno.