Repudia Fundación Colosio dudas sobre capacidad de las mujeres para gobernar

Repudia Fundación Colosio dudas sobre capacidad de las mujeres para gobernar
Guadalupe Guarneros
Fundación Colosio PRI Puebla Alejandro Armenta Mujeres Puebla

"Nos lleva a dividirnos”, remarca María del Rocío Toxqui 

Las declaraciones del gobernador Alejandro Armenta sobre la participación de mujeres en los concejos municipales generaron una postura crítica desde el PRI, al considerar que el mensaje fue desafortunado y puede profundizar la división social.

La presidenta de la Fundación Colosio en Puebla, María del Rocío Toxqui Oropeza, señaló que los comentarios del mandatario estatal resultan especialmente delicados por tratarse de un funcionario público y por el impacto que pueden tener sus palabras en la ciudadanía.

La priista sostuvo que hablar de la presencia de mujeres en espacios de decisión bajo un argumento de riesgo puede ser interpretado como una forma de limitar su participación en la vida pública.

“Ese tipo de comentarios, de alguna manera de misoginia, nos lleva a dividirnos”, expresó.

Toxqui Oropeza consideró que el pronunciamiento ocurrió en un momento poco adecuado y recordó que las mujeres han tenido que enfrentar distintos obstáculos para ganar espacios dentro de la política y la administración pública.

Ante ello, defendió que las mujeres cuentan con las capacidades y experiencia necesarias para asumir responsabilidades de gobierno, por lo que su participación no debería quedar condicionada por su género.

“Creo en la capacidad de todas las mujeres para encabezar un cargo público”, afirmó.

El origen de la polémica

La controversia surgió luego de que Armenta fuera cuestionado sobre la falta de mujeres al frente de los concejos municipales creados tras la desaparición de los ayuntamientos de Acatlán de Osorio, Esperanza y Tepeyahualco.

El gobernador explicó que colocar a una mujer como presidenta de alguno de estos organismos podría representar un riesgo debido a las condiciones de seguridad y a la presencia de grupos delictivos en esas regiones.

Armenta sostuvo que su postura buscaba evitar exponer a las mujeres a situaciones de peligro; sin embargo, el planteamiento abrió un debate sobre los límites entre una medida de protección y la participación femenina en cargos públicos.

Para Toxqui Oropeza, el contexto no justifica que se ponga en duda la capacidad de las mujeres para asumir responsabilidades dentro de las instituciones, particularmente cuando se trata de espacios de decisión pública.