Han perdido tres veces todas sus pertenencias y no han recibido apoyo de las autoridades
La señora Rosario Nava Cabrera, vecina de la colonia Mayorazgo, ha padecido incontables ocasiones los efectos de las lluvias en Puebla, pero afirmó que como la de este domingo, nunca, porque fue catastrófica.
En entrevista para el programa “Destrozando la Noticia”, de Cadena IN, con el periodista Fernando Maldonado, relató lo que ha padecido por vivir cerca del Río Atoyac, ya que por el temporal de ayer, el agua subió hasta 4 metros de altura.
Aclaró que en el domicilio, ubicado en avenida Nacional y calle Miguel Hidalgo, viven sus padres, de 88 y 89 años de edad, su hija de 29 y doña Rosario.
“Tratábamos de sellar una ventana, porque se filtraba el agua, cuando empezamos a ver que temblaba y nos dimos cuenta que la casa estaba abajo del río, les grité a mis hijas que corrieran o nos vamos a ahogar, fue cuando el agua se metió y llegó hasta los 4 metros”, contó.
Detallan vecinos de la colonia Los Ángeles Mayorazgo afectaciones por las #lluvias; el agua superó los 4 metros de altura en algunas viviendas #Puebla ?️⛈️ pic.twitter.com/N6HB7KDmd6
— Parabólica en red (@ParabolicaRed) June 29, 2026
Para recibir el apoyo, sus hijas marcaron varias veces al 911, dando nombres distintos, para que les hicieran caso, fue cuando arribaron al lugar elementos del Cuerpo de Bomberos; dijo que pasaron más de 30 minutos para que los atendieran.
“De parte de la autoridad, no nos han escuchado (…) si son gente como en sus campañas decían, tuvieran un poco de solidaridad, porque se ha pedido a muchos gobiernos que pongan atención al río, ya invadió calles, nadie ha prestado atención, y cuando pasa algo, son a los que menos nos apoyan. Nadie del Gobierno del estado, ni el Ayuntamiento, sabemos que hay muchas afectaciones, pero esto que nos pasó es una verdadera catástrofe, y si dicen que son buenos gobiernos, que cumplan; tengo una devastación total, dos ancianos con demencia senil y con cáncer”, sentenció.
Ante los micrófonos de Cadena IN, pidió que se haga algo con el río, que ha entrado no sólo a su domicilio, sino a unas siete casas más de la zona, como el desazolve de la cuenca, que acudan camiones de basura, para evitar que la catástrofe se repita.
“Tengo 20 años viviendo aquí, mis padres han vivido aquí más de 60 años (…) perdí todo el mobiliario, cocino, electrodomésticos, pero estamos con vida”, indicó.