Parabolica.MX escribe Fernando Maldonado
Como ajedrecista, el jefe político mueve sus fichas. Nombres y apellidos suenan, se movilizan y siguen guiones establecidos para la construcción de un percepción general para la que aún queda un largo trecho por definir, aunque el tiempo de agota con el paso de las semanas.
Se trata del gobernador Alejandro Armenta. Para quienes conocen su talante y forma de operación, no es posible concebir que quienes en estos días se promueven en medios y redes hayan obedecido a un impulso individual, movidos por una corazonada o en abierta rebeldía frente a quien conoce y sabe de los mecanismos de operación electoral.
Y aunque la mayoría de quienes se mueven en la esfera mediática con propósito de ocupar un lugar de privilegio en el conocimiento de la gente para figurar en las dos encuestas que definirán a la mujer y el hombre con mayor solvencia, hay datos que sugieren un desenlace desde ahora.
En primer lugar figuran la secretaria de Bienestar, Laura Artemisa García Chávez; el edil de la capital, Pepe Chedraui y con fuerza recién se incorporó el titular de la Comisión de Vivienda, Rafael Moren Valle Buitrón; pero tampoco se pueden obviar los nombre de Gabriela Sánchez Saavedra, secretaria de la Juventud y el Deporte; el delegado federal, Rodrigo Abdala Dartigues; la subsecretaria de Tecnología, Celina Peña Guzmán y hasta el rector de la Universidad Metropolitana, Raymundo Atanacio Luna.
En un segundo plano están, aunque no lo ha expresado abiertamente, la directora de la Lotería Nacional, Olivia Salomón Vibaldo; o el diputado federal, Alejandro Carvajal, que con este, será el tercer intento en alcanzar la nominación, como igualmente ocurre con el delegado de Bienestar, Rodrigo Abdala.
En política, se sabe, lo que parece es. El caso de la tituar de Bienestar debe verse aparte, para entender por donde podría encaminar el proceso si es que el género define el episodio que más interés concentra por estos días. La revisión del pasado reciente como punto de partida ayuda.
De entre las mujeres y hombres que ocupan la conversación, columnas y redes debe verse aparte a Artemisa García Chávez. Fue la única de las colaboradoras del gabinete de Armenta para quien le fue armada una presentación como parte del equipo de gobierno en un inusual día y hora: el sábado 18 de octubre del año anterior.
El estado vivía un momento de urgencia por las afectaciones de las intensas lluvias que mereció mover recursos materiales, económicos y humanos extraordinarios para atender las afectaciones en las sierras norte y nororiental del estado; las visitas a las zonas afectadas de la presidenta Claudia Sheinbaum se multiplicaron.
Nada de eso impidió que ese sábado de relajamiento de actividades oficiales, de pausa relativa en las redacciones de los medios y de concentración en las convivencias familiares, el mandatario ingresara el salón de reuniones en el cuarto piso del edificio Ejecutivo del CIS en ropa de campaña, procedente de las zonas afectadas, para presentar a quien aún no desempacaba, llegada del Congreso, como su secretaia del Bienestar.
La anécdota, por su propio contexto inusual, es notorio pues hasta ahora el resto de quienes hacen la tarea encomendada, ha sido el único caso de entre el conjunto, que ha tenido como presentador único a ese jefe político.
Como en la jugada de apertura de una partida de ajedrez, el falso gambito está en al tablero. Es sabido que en no pocas veces el jugador más diestro engaña con la verdad.
@FerMaldonadoMX