Participaron representantes de Morena, PAN, PVEM, PT, PRI y MC en la segunda sesión extraordinaria
El diputado Ricardo Monreal Ávila (Morena), al fundamentar el dictamen de reforma constitucional que agrega una cuarta causal de nulidad de elecciones, afirmó que se busca blindar al país de posibles intervenciones extranjeras, pues “no estamos lejos de presentarse y no estamos lejos de sufrirlas si no ponemos un alto constitucional”.
El presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador del grupo parlamentario de Morena, y autor de la iniciativa, comentó que es solo de los mexicanos y las mexicanas nombrar a sus representantes, elegir a sus gobernantes y decidir su forma de gobierno. “A nadie más le compete definir los asuntos internos de México”.
Señaló que el dictamen de la Comisión de Puntos Constitucionales que adiciona un inciso a la base VI del artículo 41 de la Constitución Política, precisa como una cuarta causal de nulidad de elecciones cuando ocurra una intervención de gobiernos extranjeros, de agentes extranjeros, de personas morales que tergiversen y alteren la voluntad popular en una casilla, en un distrito, en un estado y en un país.
Con esta propuesta de modificación constitucional –dijo-- lo que se pretende es proteger la soberanía, que no se altere la voluntad popular y se proteja de cualquier intervención extranjera o de agentes externos que puedan generar desequilibrio, inequidad, desigualdad en una elección.
El diputado Monreal Ávila indicó que el concepto soberanía, es el más importante en la nueva era, en la etapa moderna, implica el acompañamiento a los estados nacionales y representa el fundamento principal de estos.
La soberanía es un derecho inalienable, exclusivo y es un derecho supremo, que ejerce el poder público en una determinada área geográfica o territorio orientado a una población que vive en él y que el legislador tiene la obligación de hacer leyes para su convivencia armónica y su convivencia en paz. “Es lo que llamamos en teoría del Estado, los elementos del mismo: gobierno, territorio y población”, precisó.
Añadió que lo que se plantea es señalar que se anulará una elección de una casilla, de un distrito, de un estado cuando exista intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de influir en las preferencias, en los resultados electorales.
Recordó que los principios rectores de la política exterior que se consagran en la Carta Magna son la libre autodeterminación de los pueblos, no injerencia, proscripción de la fuerza, solución pacífica de las controversias, que se han plasmado en la Constitución Política por luchas históricas que mexicanos de ayer dieron por defender a la patria.
Es muy importante –aclaró-- lo que plantea, ya que el artículo 35 constitucional y el 39, sobre que la soberanía reside esencialmente en el pueblo, dimana del pueblo y es el único que puede darse el gobierno y las leyes que se decidan por mexicanos y mexicanas exclusivamente, no por extranjeros. “Por eso, propongo esta reforma de no injerencia de gobiernos extranjeros”.
El diputado Ricardo Monreal argumentó que son cuatro renglones que nutren a la Carta Magna y elevan a rango constitucional la no intervención de gobiernos y agentes extranjeros. También el artículo 40 ya prevé y señala con claridad que no puede y se plantea en el 41 constitucional porque actualmente no hay sanción para aquel que pretenda invadir nuestro país o tener injerencia en procesos electorales.
Es una norma imperfecta, porque no tiene sanción, y la que se está planteando es la nulidad de la elección para todo aquel proceso en donde se demuestre con pruebas plenas y fehacientes que gobiernos extranjeros o agentes externos han intervenido en una elección, subrayó.
Por ello, externó su preocupación de que pudiera apoyarse su propuesta. “Nadie en su sano juicio, aun cuando sean los opositores más recalcitrantes a nuestro movimiento, puede no ponerse a aprobar una reforma como la que estoy proponiendo. Es simplemente que los extranjeros no intervengan en nuestros procesos comiciales. Nada más”.
Resaltó que se está en la etapa de la reforma constitucional, más tarde probablemente se entrará a la reforma secundaria, donde se desarrollan las hipótesis y los supuestos jurídicos de qué implica una injerencia, una intervención o una invasión a facultades de gobiernos nacionales o de estructuras electorales dedicadas a la organización del proceso.
Subrayó que no es exclusivo en México, las amenazas en todo el mundo existen. Las amenazas de intervenir en procesos locales e “imponer lacayos y títeres” como presidentes existen y nosotros como legisladores tenemos que tener intuición, altura de miras y visión para prever que no suceda eso en el futuro en nuestro país. “Es un tema delicadísimo, de alto nivel filosófico y patriótico”.
El diputado mencionó que “aquel que no acepte esta reforma es porque espera que se invada a México, aquel que no acepta la propuesta es porque espera financiamiento, respaldo de gobiernos extranjeros para ganar elecciones. No es otra cosa lo que plantea en este momento la reforma constitucional: cuatro renglones.
Puntualizó que son solo cuatro renglones los que se proponen modificar en la Constitución, y es que los gobiernos extranjeros no intervengan en los procesos electorales de México, que no haya alteración de la voluntad popular y nadie tergiverse lo que el pueblo decida. “Los mexicanos y las mexicanas somos los únicos que decidimos darnos el gobierno y las leyes que nosotros consideremos”.
DEBATE LEGISLATIVO
Diputadas y diputados de Morena, PAN, PVEM, PT, PRI y MC emitieron sus posicionamientos en torno al dictamen de reforma constitucional que introduce como una nueva causal de nulidad de elecciones, la intervención de individuos, organizaciones o gobiernos extranjeros con la intención de influir en las preferencias o en los resultados electorales.
Soberanía nacional constituye el fundamento de la República
La diputada María de los Dolores Padierna Luna (Morena) resaltó que esta reforma es más que oportuna, ya que tiene como finalidad fortalecer la soberanía nacional, proteger la intención del voto y dotar de herramientas específicas para actuar frente a campañas de desinformación, ciberataques, financiamiento ilegal o presiones indebidas provenientes del extranjero. “México tiene fuertes presiones externas”.
Aseguró que la propuesta de reforma envía el mensaje: “en nuestro país, las decisiones solo las toma el pueblo”. Indicó que la historia de México ha sido una lucha constante para preservar la soberanía, la independencia nacional, la autodeterminación política y el derecho exclusivo de las y los mexicanos a decidir libremente su destino, y la soberanía nacional constituye el fundamento de la República.
México no está bajo amenaza de gobierno extranjero
Noemí Berenice Luna Ayala, diputada del PAN, comentó que la la reforma al artículo 41 constitucional no fortalece la soberanía, sino la debilita; “la soberanía es para dotar de seguridad a los ciudadanos, y se está ante una premisa falsa, pues México no está bajo amenaza de gobierno extranjero; no se define con precisión el concepto y se ha reducido a propaganda política”.
En opinión de la diputada del PAN, Annia Sarahí Gómez Cárdenas con esta reforma se busca anular elecciones con cualquier pretexto y desconocer resultados electorales que no favorezcan. “Eso no es democracia ni defensa de la soberanía, sino es hambre de seguir pagando privilegios y proteger a criminales. El mensaje es grave: si ganamos vale la elección, si no, no vale. Esta reforma quiere asegurar el control total y surge del miedo”.
El Estado no debe tolerar presiones que vulneren el voto
Del PVEM, la diputada Ruth Maricela Silva Andraca afirmó que el Estado no debe tolerar presiones que vulneren el sufragio libre, auténtico y democrático, que está reservado exclusivamente para la ciudadanía mexicana. Por ello, la reforma pretende sancionar la intervención indebida, el financiamiento ilegal, la manipulación y la presión extranjera sobre procesos electorales pues, subrayó, defender la soberanía nacional, es defender la voluntad popular y el destino del país.
Del mismo grupo parlamentario, la diputada Celia Esther Fonseca Galicia afirmó que las transformaciones del contexto internacional y el desarrollo de nuevas formas de injerencia política, tecnológica y mediática han evidenciado la necesidad de fortalecer el marco constitucional. Expresó que la intervención extranjera en procesos democráticos compromete la independencia política del Estado, y se requiere un marco normativo con mecanismos eficaces para prevenirla y sancionarla en la renovación de poderes públicos.
La reforma protege la integridad de los procesos electorales
La diputada Irma Yordana Garay Loredo (PT) afirmó que es necesario unir fuerzas y cerrar filas para proteger y defender, por encima de todo, la soberanía nacional. La reforma, dijo, busca proteger la integridad de los procesos electorales, al incorporar una nueva cláusula de nulidad. “La reforma es la defensa de la voluntad popular, el respeto a la democracia y a la voz de todo un pueblo”.
Mary Carmen Bernal Martínez, diputada del mismo grupo parlamentario, señaló que el derecho debe evolucionar al mismo tiempo que la sociedad y la reforma atiende una necesidad, no solo de México, sino internacional: proteger la soberanía. Expresó que las leyes secundarias precisarán requisitos, especificaciones y circunstancias en las que se determinará si hubo o no intervención o injerencia en unos comicios.
También del PT, la diputada Lilia Aguilar Gil dijo que grandes potencias han intervenido en procesos electorales en países ajenos, y movilizan recursos para apoyar gobiernos afines y alineados a sus intereses. Por ello, advirtió que México está en peligro, pues “hoy, cuando se afecta el multilateralismo en el mundo, resulta que países como el nuestro son elementos de disputa de grandes naciones. Tenemos que hacer un frente nacional y reconocer que nuestras diferencias son unas, pero la patria es lo que nos debe unir a todos”.
La reforma no cumple el cometido jurídico y político
El diputado Emilio Suárez Licona indicó que se está ante una redacción que parece imprecisa y discrecional que deja abiertos márgenes de interpretación política. “Se señala que la intervención extranjera puede manifestarse a través de distintos medios ya sea financiamiento, ciberataque, campañas de desinformación, coordinadas y presiones diplomáticas”.
La diputada Marcela Guerra Castillo (PRI) mencionó que defender a México es garantizar que el voto se respete, la ley sea clara y que ningún gobierno pueda manipular las reglas para perpetuarse en el poder. “La reforma habla de intervención extranjera, pero evita mencionar secuestro de candidatos, captura criminal o control territorial”.
También, del PRI, el diputado César Alejandro Domínguez Domínguez, dijo que la reforma que están planteando solamente abarca un aspecto de la soberanía y no cumple el cometido jurídico y político. “La soberanía requiere el cumplimiento del pacto fundacional de un Estado mexicano, no se pueden utilizar los instrumentos para perseguir opositores”.
No se protege la democracia ni el voto de la gente
De MC, la diputada Irais Virginia Reyes De la Torre, explicó que esta reforma como está escrita no está hecha para proteger el voto de la gente sino para abrir una puerta peligrosa que le permitiría echar para atrás elecciones cuando no le convenga al poder. “El verdadero riesgo para las elecciones es el crimen organizado, son los grupos criminales que controlan territorios, financian campañas y deciden quién puede competir o no”.
Del mismo grupo parlamentario, la diputada Laura Hernández García, resaltó que la reforma al artículo 41 constitucional no establece con precisión su contenido y alcance lo que atenta contra el principio de certeza. Agregó que esta propuesta tendría que definir primero qué se debe de entender por intervención extranjera e injerencia para evitar abrir posibilidades de interpretación.
La diputada Patricia Flores Elizondo (MC) señaló que la propuesta como se plantea no protege la democracia mexicana sino la hace más frágil. Además, agregar causales de anulación electoral basadas en conductas extremas y difíciles de medir, crea un arsenal jurídico peligroso, y cualquier elección donde el candidato perdedor reciba atención internacional podría impugnarse.