El Blog de Puebla Deportes escribe Eduardo Zayas Cuatetl
El Arsenal rompió una sequía de 22 años y se consagró campeón de la Premier League 2025-26, alcanzando su decimocuarto título nacional y devolviendo al club londinense a la cima del fútbol inglés.
La hazaña, lograda bajo la dirección de Mikel Arteta, abre una pregunta interesante ¿estamos ante el inicio de una nueva era dorada o simplemente ante un triunfo aislado en medio del dominio de Manchester City y Liverpool?
El contexto histórico es fundamental para dimensionar este logro pues la última vez que el Arsenal levantó la Premier fue en la temporada 2003-04, con el legendario equipo de “Los Invencibles” de Arsène Wenger, que completó la campaña sin derrotas. Desde entonces, el club atravesó años de frustración, múltiples subcampeonatos y una constante comparación con el poderío económico y futbolístico de sus rivales.
El título de 2026 no solo rompe esa narrativa, sino que coloca al Arsenal como el tercer club con más ligas en Inglaterra, con 14, detrás de Manchester United y Liverpool, ambos con 20.
La campaña de los Gunners estuvo marcada por la regularidad y la solidez defensiva; con 25 victorias, 7 empates y sólo 5 derrotas (faltando una jornada por disputar), el equipo cuenta con 82 puntos siendo la mejor defensa del torneo, recibiendo únicamente 26 goles en contra.
Este dato es revelador, el Arsenal no replicó el estilo vistoso de Wenger, sino que apostó por un fútbol pragmático, basado en la táctica, el balón parado y la disciplina colectiva. De hecho, casi el 40% de sus goles llegaron en jugadas a balón detenido, un recurso que convirtió al especialista Nicolás Jover en una pieza clave del cuerpo técnico.
El debate surge al comparar este Arsenal con el de 2004, mientras los Invencibles fueron un símbolo de belleza y dominio absoluto, el equipo de Arteta representa resiliencia y eficacia. ¿Debe valorarse más la estética o la capacidad de adaptación? Algunos críticos señalan que este título carece del romanticismo de aquel equipo liderado por Thierry Henry, mientras que otros defienden que, en el fútbol moderno, donde el Manchester City ha impuesto un modelo de control total, la capacidad de resistir y superar a un gigante es igualmente heroica.
Otro punto de discusión es el papel de Mikel Arteta. Tras siete años al frente del club, el técnico español ha demostrado que la paciencia y la construcción de un proyecto a largo plazo aún pueden tener éxito en el fútbol moderno, un entorno marcado por la inmediatez y la presión constante de resultados. Desde su llegada, Arteta transformó gradualmente la identidad del Arsenal: recuperó competitividad, fortaleció la disciplina táctica y devolvió al equipo una mentalidad ganadora que el club había perdido desde la era de Arsène Wenger.
Su proyecto combinó fichajes estratégicos como Viktor Gyökeres y Martín Zubimendi con el crecimiento de jugadores formados o potenciados dentro del club, como Bukayo Saka y otros que fueron pulidos como Kai Havertz. A diferencia de otros proyectos basados únicamente en grandes inversiones, el Arsenal construyó una plantilla equilibrada, joven y con identidad colectiva. Esto ha permitido que el equipo no dependa exclusivamente de individualidades, sino de un sistema de juego sólido, flexible y altamente competitivo.
Aunque el Arsenal ha alcanzado la cima, el contexto de la Premier League sigue siendo extremadamente exigente. Clubes como el Manchester City y el Liverpool FC cuentan con plantillas más profundas, mayor experiencia reciente en competencias europeas y recursos financieros capaces de sostener proyectos dominantes durante años. Mantener el nivel no dependerá únicamente de ganar un título, sino de la capacidad del Arsenal para renovarse constantemente, resistir la presión y competir en varios torneos sin perder regularidad.
El título también abre la puerta a un posible doblete histórico, ya que el Arsenal disputará la final de la UEFA Champions League Final 2026 contra el Paris Saint-Germain el 30 de mayo.
Si logra conquistar Europa, el debate crecerá todavía más: ¿estamos ante el mejor Arsenal de la historia? La comparación con los “Invencibles” de 2004 será inevitable, aunque ambos equipos representen filosofías distintas. Mientras el Arsenal de Wenger destacaba por su fútbol ofensivo, elegante y prácticamente irrepetible al terminar invicto la liga, el equipo de Arteta sobresale por su disciplina táctica, intensidad defensiva y capacidad para adaptarse a distintos escenarios de juego.
¿Debe valorarse más la estética del juego o la eficacia competitiva? El Arsenal actual quizá no posea el romanticismo futbolístico de generaciones anteriores, pero ha demostrado una madurez estratégica que le permitió competir contra rivales superiores en presupuesto y experiencia.
El campeonato del Arsenal en 2026 no es solo un triunfo deportivo; es un acontecimiento que simboliza el regreso de un club histórico a la élite europea y la consolidación de una nueva identidad competitiva. Después de 22 años, el Arsenal volvió a escribir su nombre en la historia del fútbol inglés, pero el verdadero desafío apenas comienza: demostrar que este título no es una excepción aislada, sino el inicio de una nueva era.