Descarta que el país camine hacia el autoritarismo
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la propuesta de Reforma Electoral que prepara su administración no busca desaparecer lo que ha funcionado en el sistema Electoral mexicano.
Dijo que la finalidad es la de fortalecer la democracia y la fiscalización de los recursos, para que los ciudadanos sepan cómo se usan, quién los usa y cuándo se sanciona a los candidatos.
Tras su reunión con los coordinadores parlamentarios en el Senado y la Cámara de Diputados para hablar de la Reforma Electoral, Adán Augusto y Ricardo Monreal, la mandataria afirmó qué buscarán tener consenso con los partidos aliados del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM), quienes han manifestado reservas, principalmente, en la reducción de prerrogativas a partidos políticos.
Al mismo tiempo rechazó que el país se encamine hacia un régimen autoritario como acusan PAN y PRI, luego de que señalaran a esta propuesta como la Ley Maduro.
La presidenta recalcó que la oposición y la derecha en México han querido decir que no hay democracia, pero “México tiene una democracia participativa, hay libertades, respeto a los derechos humanos y sanciones cuando hay abusos de autoridad”, afirmó.
Sheinbaum también negó las afirmaciones que señalan la intención de eliminar la autonomía del Instituto Nacional Electoral, y apuntó que hay 4 objetivos fundamentales en esta reforma que son garantizar la representación de las minorías, reducción del gasto en general, un formato diferente para elegir a plurinominales y una mayor participación ciudadana con consultas.
La mandataria afirmó que ya consultó las propuestas de Claudio X. González y Lorenzo Córdova, y que también está revisando lo que planteó el propio INE en un documento más largo y detallado, por lo que no descarta considerar algunos puntos.