Lesionados por el hecho dejan el hospital; la ejecutiva se despidió del personal del club
La gerente del Club Nelson Vargas, Carol Ferreira, renunció tras el accidente en que un derrumbe en el vapor del baño de hombres colapsó el fin de semana con saldo de dos personas lesionadas.
En un breve comunicado que circuló entre personal, entrenadores y responsables de aseo y mantenimiento, argumentó haber encontrado otra oferta laboral, al tiempo de que el enojo entre socios es creciente debido a las anomalías que se han extendido a otras áreas.
“Quiero informarles que se me ha presentado una oportunidad laboral que representa para mí un crecimiento profesional y he decidido tomarla. Estaré con ustedes hasta el lunes”, escribió la ejecutiva que llegó al cargo hace un año.
Del derrumbe que lesionó a dos socios y la condición física no hizo ningún comentario, como tampoco la inconformidad generalizada.
En tanto, los dos usuarios que resultaron lesionados, Luciano N., y Alejandro N., abandonaron el Hospital Ángeles, a donde fueron llevados para valoración médica.
El servicio de vapor sigue sin funcionar, las llaves para el aseo de manos están suspendidas y las goteras evidencian un estado de deterioro a la vista, justo en momentos en que comenzó el curso de verano que cada periodo vacacional atrae a cientos de niñas y niños de las familias poblanas, en una de las sucursales de la cadena deportiva que mayor volumen factura cada mes.