Denuncian contaminación por líquidos altamente derivados de la basura
El relleno sanitario de Chiltepeque, ubicado en la junta auxiliar de Santo Tomás Chautla, fue clausurado de manera temporal y parcial por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) debido a irregularidades en el manejo de lixiviados, líquidos altamente contaminantes derivados de la basura.
Está medida se dio luego de que en días recientes circularan en redes sociales diversos videos y denuncias ciudadanas donde habitantes de la zona exhibieron un presunto río de lixiviados que emana desde un túnel conectado al basurero y que se dirige hacia la región de Valsequillo.
Tras las inspecciones realizadas, la PROFEPA colocó sellos de clausura en áreas específicas del relleno sanitario; sin embargo, este jueves 14 de mayo continuó el ingreso de camiones recolectores de basura, principalmente de Puebla capital, bajo un fuerte resguardo policiaco del Ayuntamiento de Puebla.
Durante el mediodía, activistas y pobladores que permanecían vigilando los accesos al relleno denunciaron haber sido amedrentados por los elementos de seguridad, a quienes además acusaron de presuntamente violar los sellos de clausura colocados por la autoridad federal.
Por otro lado, el Ayuntamiento de Puebla emitió un comunicado para aclarar que la clausura no afecta las operaciones de recolección de basura en la capital poblana, ya que la suspensión únicamente corresponde al área del relleno destinada a residuos provenientes de municipios conurbados.
La administración municipal aseguró que el servicio de recolección domiciliaria en Puebla capital continúa operando con normalidad.
No obstante, municipios como San Pedro Cholula, Cuautlancingo y Coronango tuvieron que suspender temporalmente sus servicios de recolección al no contar con un sitio alterno inmediato para depositar sus desechos.
Autoridades también informaron que el acceso de camiones foráneos al relleno se mantiene bajo un esquema escalonado y coordinado, con el objetivo de evitar un colapso operativo y reducir riesgos ambientales.
En tanto, ambientalistas advirtieron que los lixiviados provenientes de Chiltepeque podrían estar impactando de manera directa alrededor de 34 mil hectáreas de cultivo en la región de Valsequillo y zonas aledañas, situación que ha incrementado la preocupación entre habitantes y productores agrícolas.