Presumen un profundo significado espiritual de esta festividad
A tan solo 18 kilómetros de la ciudad de Puebla se encuentra Amozoc de Mota, uno de los 217 municipios del estado, donde cada 15 de agosto miles de fieles se congregan para celebrar a la Virgen María en su Asunción. Sin embargo, detrás de esta festividad existe una tradición poco conocida: la veneración a la Virgen del Tránsito, una advocación que representa el paso de María de la vida terrenal a la vida eterna y que, además, está acompañada por un elemento muy particular: las manzanas.
De acuerdo con el párroco Felipe Torres, la imagen de la Virgen del Tránsito recuerda el momento previo a la Asunción. En la tradición cristiana antigua este acontecimiento es conocido como la Dormición o Tránsito, pues se cree que María no experimentó una muerte como cualquier ser humano, sino que quedó en un profundo sueño antes de ser llevada al cielo en cuerpo y alma.
La Iglesia católica conmemora el Tránsito como antesala de la solemnidad de la Asunción de María, celebrada cada 15 de agosto. En Amozoc, esta fecha adquiere un significado especial, ya que la imagen venerada muestra a la Virgen recostada, simbolizando ese descanso sereno antes de su glorificación.
Según la tradición cristiana y diversos relatos antiguos, un ángel anunció a María que había llegado el final de su vida en la tierra. De manera milagrosa, los apóstoles fueron reunidos para acompañarla en sus últimos momentos, por lo que las representaciones de esta advocación la muestran dormida, reflejando la paz con la que realizó su tránsito hacia la vida eterna.
¿Por qué se colocan manzanas a la Virgen?
Uno de los aspectos más llamativos de esta celebración es la presencia de manzanas alrededor de la imagen. Para muchos visitantes podría parecer un simple adorno, pero detrás existe un profundo significado espiritual.
El párroco Felipe Torres explicó que, dentro de la tradición católica local, la manzana simboliza la pureza de María. Señaló que este fruto, cuando no recibe golpes o daños, tarda mucho más en descomponerse que otras frutas, conservándose en buen estado por más tiempo.
A partir de esa característica se establece una analogía con la Virgen María, quien, de acuerdo con la doctrina católica, permaneció libre del pecado original y de toda mancha moral durante su vida. Así como una manzana intacta conserva su frescura, María conservó su pureza desde su concepción hasta el final de su existencia terrenal.
La Iglesia enseña que, al ser elevada al cielo en cuerpo y alma mediante la Asunción, María no pasó por el proceso de descomposición del cuerpo. Por ello también se habla de su incorruptibilidad, no como una reliquia física conservada en la tierra, sino como una expresión de su santidad y de la gracia divina que la acompañó durante toda su vida.
Cada 15 de agosto, esta tradición vuelve a reunir a cientos de familias en Amozoc de Mota. Entre flores, rezos y manzanas colocadas junto a la imagen, los creyentes recuerdan no solo la Asunción de la Virgen María, sino también el significado del Tránsito: el paso de la vida terrenal a la vida eterna, una de las celebraciones marianas con mayor arraigo en este municipio poblano.