Acusan manipulación deshonesta de un incidente de febrero de 1996
El Gobierno de Cuba condena en los términos más enérgicos la infame acusación por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, anunciada el 20 de mayo y pregonada durante varias semanas contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución Cubana.
Aseguran que el Gobierno de Estados Unidos carece de legitimidad y jurisdicción para llevar a cabo esta acción. Se trata de un acto infame y vergonzoso de provocación política, basado en la manipulación deshonesta del incidente que condujo al derribo, en febrero de 1996, de dos aeronaves operadas por la organización terrorista con sede en Miami Hermanos al Rescate sobre el espacio aéreo cubano, cuyas repetidas violaciones del espacio aéreo cubano con fines hostiles eran de conocimiento público.
Afirmaron que, además, el Gobierno de Estados Unidos distorsiona otras verdades históricas sobre el suceso que utiliza como pretexto. Omite, entre otros detalles, las numerosas quejas formales presentadas por Cuba durante ese período ante el Departamento de Estado, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) respecto a más de 25 violaciones graves y deliberadas del espacio aéreo cubano cometidas por la organización citada entre 1994 y 1996, en flagrante transgresión del derecho internacional y de la propia legislación de Estados Unidos.
Asimismo, explicaron que se ignoraron las advertencias públicas y oficiales emitidas por las autoridades cubanas sobre la inadmisibilidad de tales violaciones de su espacio aéreo y los mensajes de alerta transmitidos directamente al Presidente de Estados Unidos sobre la gravedad y las posibles consecuencias de tales transgresiones.
“La respuesta de Cuba a la violación de su espacio aéreo constituyó un acto de legítima defensa propia, protegido por la Carta de las Naciones Unidas, la Convención de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944 y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad”.
Estados Unidos, que ha sido víctima del uso de la aviación civil con fines terroristas, no permite ni permitiría la violación hostil y provocadora de aeronaves extranjeras sobre su territorio y actuaría, como ha demostrado, mediante el empleo de la fuerza.
“La inacción del gobierno de Estados Unidos ante las advertencias emitidas por Cuba en ese momento reveló su complicidad en la planificación y ejecución desde su territorio de acciones violentas, ilegales y terroristas contra el gobierno y el pueblo cubano, una práctica recurrente y sistemática desde el triunfo de la Revolución hasta la actualidad”.
Afirmaron también que es altamente cínico que esta acusación sea formulada por el mismo gobierno que ha asesinado a casi 200 personas y destruido 57 embarcaciones en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico, lejos del territorio de Estados Unidos, con el uso desproporcionado de la fuerza militar, por presuntos vínculos con operaciones de narcotráfico que nunca se probaron, lo cual califica como ejecuciones extrajudiciales, de acuerdo con el Derecho Internacional, y como asesinatos, según las propias leyes de Estados Unidos.
"Esta acusación espuria contra el Líder de la Revolución Cubana se suma a los desesperados intentos de elementos anticubanos por construir una narrativa fraudulenta en un esfuerzo por justificar el castigo colectivo y despiadado contra el noble pueblo cubano, a través del fortalecimiento de medidas coercitivas unilaterales, incluida la injusta y genocida bloqueo energético y amenazas de agresión armada".
Cuba reafirma su compromiso con la paz y su firme determinación de ejercer el inalienable derecho a la defensa propia, reconocido por la Carta de las Naciones Unidas.
El pueblo cubano reafirma su decisión inquebrantable de defender la Patria y su Revolución Socialista y, con la mayor fuerza y firmeza, su apoyo irrestricto e inalterable al General de Ejército Raúl Castro Ruz, Líder de la Revolución Cubana.