Inicia la cumbre entre los líderes de las naciones más poderosas del mundo
Finalmente después de 9 años, el presidente chino Xi Jinping se reunió con su homólogo estadounidense Donald Trump, en el opulento Gran Salón del Pueblo, situado en la plaza de Tiananmen.
Ahí, el líder chino advirtió que una mala gestión de Taiwán podría empujar a ambos países a un "conflicto".
"Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa", dijo el Presidente de la República Popular China.
Trump comenzó el cara a cara elogiando a su anfitrión, al que calificó de "gran líder" y "amigo", al tiempo que pronosticaba que sus países tendrán "un futuro fantástico juntos".
Del otro lado, Xi tuvo un tono menos efusivo y afirmó que ambas partes "deberían ser socios, no rivales", al destacar desde el primer momento la situación de Taiwán, una isla autónoma y de régimen democrático que Pekín reclama como parte de su territorio.
"Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos", dijo Xi, según declaraciones publicadas por los medios estatales chinos.
El viaje de Trump a Pekín es el primero de un presidente estadounidense en casi una década y la gran recepción contrasta con una serie de tensiones comerciales y geopolíticas sin resolver entre los dos gigantes.
Xi recibió con un apretón de manos al líder de la Casa Blanca en el centro neurálgico del poder comunista en la capital, esta plaza fue decorada con alfombra roja y los colores de China y Estados Unidos.