La editorial escribe Jesús Olmos
Son cientos, en algunos momentos miles, las personas que acuden todos los fines de semana a realizar actividades recreativas a lo largo del parque lineal de la Vía Atlixcáyotl.
En bicicleta, en patines, caminando, vestidos con ropa deportiva y protegidos con gorra y lentes, acuden con sus mascotas, en familia o en solitario, porque ya forma parte de la cotidianeidad de los habitantes de la zona.
Se trata de un espacio de lo más democrático, porque por ahí circulan lo mismo los dueños de inmuebles en los más exclusivos fraccionamientos, que estudiantes o repartidores que usan la ciclovía por su y trabajo.
Todos ellos han sido afectados de alguna forma por el “tirador de la Atlixcáyotl”, que les ha robado la tranquilidad y que mientras más avanza el tiempo es mayor la zozobra que genera. El tic tac sigue para las autoridades.
@Olmosarcos_