El rincón de Jorge A. Rodríguez y Morgado
"La creatividad es la inteligencia divirtiéndose"
Albert Einstein
La creatividad es un fenómeno psicológico humano que ha servido a la evolución de nuestra especie, al igual que la inteligencia. De hecho, durante mucho tiempo, han llegado a confundirse. Actualmente, se sostiene que creatividad e inteligencia tienen una estrecha relación, pero que son dos dimensiones diferentes de nuestro proceso mental; no necesariamente son más inteligentes las personas altamente creativas, ni son más creativas las que tienen un alto Coeficiente Intelectual.
Durante siglos, la creatividad se cubrió de un halo místico-religioso. Los filósofos griegos explicaban la creatividad mediante la divinidad. Pensaban que la creatividad era una suerte de inspiración sobrenatural, un deseo de los dioses. La persona creativa se consideraba un recipiente vacío que un ser divino llenaba con la inspiración necesaria para que crease productos o ideas.
Platón sostenía que el poeta era un ser sagrado, poseído por los dioses, que solo podía crear lo que le dictasen sus musas. Desde este punto de vista, la creatividad era un don posible a unos pocos elegidos, conjetura que prevaleció hasta el Renacimiento.
En la Edad Media, entre los siglos V y XV, periodo considerado un tanto oscurantista para el desarrollo y la comprensión del ser humano, prácticamente no hubo interés en el estudio de la creatividad. En ese tiempo, el hombre estaba supeditado a la interpretación de las escrituras bíblicas y toda su producción creativa se orientaba a rendirle tributo a Dios. En esa época muchos creadores renunciaron a firmar sus obras, lo que evidenciaba la negación de su propia identidad.
Con el tiempo, y la aparición del Humanismo, entre los siglos XIV y XV, se coloca al ser humano y a sus capacidades en el centro del pensamiento ya que se defiende la dignidad, la autonomía y el potencial de las personas, priorizando la razón, la ciencia y los valores éticos por encima de dogmas religiosos.
Durante el Renacimiento, entre los siglos XIV y XVII, se retoma el gusto por la estética y el arte, el escritor recupera la autoría de sus obras y algunos otros valores griegos. Es un periodo en el que renace lo clásico y la producción artística crece espectacularmente y también el interés por estudiar la mente del individuo creativo.
A principios del siglo XVIII, gracias al legado y las figuras de Copérnico, Bacon, Galileo, Hobbes, Locke y Newton, crece la confianza en la ciencia al tiempo que crece la fe en la capacidad humana para resolver sus problemas mediante el esfuerzo mental.
En la actualidad, la creatividad es considerada la capacidad humana para generar ideas, conceptos o soluciones originales a partir de conocimientos, experiencias y emociones previos. Nace de la interacción entre nuestra base de datos mental, la imaginación y el pensamiento divergente, requiriendo tanto inspiración como trabajo constante. Implica conectar elementos existentes de forma innovadora para producir algo nuevo, valioso y útil, ya sea en el arte, la ciencia, los negocios o la vida cotidiana.
La creatividad se asocia comúnmente con el arte, la pintura, la música o el diseño, pero, es fundamental en la ciencia, la tecnología, la resolución de problemas y el emprendimiento. No se trata de una habilidad mágica exclusiva de unos pocos, sino de un músculo cognitivo que se puede entrenar, ejercitar y desarrollar mediante la práctica constante.
Existen recomendaciones de expertos para conocer y desarrollar la creatividad. Algunas de ellas son: 1. Dedicar tiempo a pensar e imaginar de forma creativa, alejado de obligaciones, tareas y fuentes de estrés. 2. Pensar más allá de la tradición y lo habitual, valorar la realidad desde otras perspectivas. 3. Potenciar la curiosidad ya que es la base de la mentalidad creativa. 4. La importancia de los juegos ya que pueden ayudar a fomentar la creatividad. 5. Plantear hipótesis y preguntar por posibilidades abstractas, en las que las leyes de la física sean más flexibles de lo normal. 6. Leer historias fantasiosas que proponen realidades paralelas en las que nada es imposible.
Así mismo, 7. Darles tiempo a los pensamientos con el tiempo pueden cristalizar en ideas concretas. 8. Asumir algunos riesgos. Cometer errores solo significa que se está más cerca de tener una idea certera. 9. No se rinda, que la inspiración le encuentre trabajando. 10. Pensar sin pensar, dejar volar la imaginación. Ideas sin sentido, palabras, colores, emociones. 11. Olvidar los tabúes, abrir la mente, y dejarse llevar. 12. Buscar tendencias ya que siempre es bueno aprender de los demás. 13. Escucharse y analizar el entorno. A veces simplemente mirando a su alrededor, analizando sus necesidades no cubiertas, emerge la creatividad.
La creatividad va acompañando a la evolución de nuestro mundo, cada persona es única e irrepetible y posee determinadas destreza y habilidades. No hace falta ser una persona con un nombre, título o profesión exitosa para participar en la creación de algo nuevo, solo necesitamos cerrar los ojos y dejarnos llevar por la inspiración, para convertirnos en nuestro propio genio.