La editorial escribe Jesús Olmos
En México, los cargos de elección popular, incluidos los diputados federales, se consideran irrenunciables, eso se debe a que se deben al mandato popular obtenido en las urnas.
Así que, la simple vulneración del principio que da pie a todo el marco legal nacional, como es la Constitución, ya es constitutivo de un tema vergonsoso.
Pero la ignominia, es aprovecharse además de los recovecos de la Ley y abandonar el cargo y el proyecto encomendado por los ciudadanos para acudir a un Reality Show.
Ya ni palabras hay para la bizarra y abyecta justificación de que, al estilo de Bad Bunny, el morenista Sergio Mayer va a buscar enviar un mensaje a los Estados Unidos, de los valores de la comunidad latina, como lo hizo Bad Bunny.
¿En verdad Mayor piensa que le creemos?
@Olmosarcos_