STC, contra el saqueo salvaje

STC, contra el saqueo salvaje
Alvaro Ramírez
Piso 17

Piso 17 escribe Álvaro Ramírez Velasco 

Para la derecha recalcitrante, para los defensores del neoliberalismo salvaje, la gente y sus necesidades siempre van a ser un estorbo.

Aquellos que han visto y ven el gobierno como un modelo de negocios y una vía para el saqueo, siempre considerarán a las personas como apenas piezas de indicadores macroeconómicos, contribuyentes cautivos y votos que se pueden comprar, pero nunca como ciudadanos a quienes hay que servir y contribuir para su bienestar.

Es por ello que la derecha encuentra al Sistema de Transporte por Cable (STC), antes conocido como CableBús como innecesario e irrelevante, porque busca beneficiar a un sector de la población y de la zona metropolitana, que tradicionalmente ha sido olvidado y es considerado mano de obra barata, pero no ciudadanos a quienes hay que responder con hechos.

Desde la visión de los neoliberales morenovallistas, los habitantes de la zona norte de la ciudad y la región conurbada son ciudadanos de segunda y así los trataron en sus gobiernos; los relegaron sistemáticamente.

Durante la comparecencia, la semana pasada, del coordinador del gabinete estatal, José Luis García Parra, el contraste entre la actual visión del gobierno de Alejandro Armenta, y el neoliberalismo salvaje de los morenovallistas fue contrastado.

Mientras el actual gobierno estatal de Morena busca beneficiar, con esta inversión de justicia social, a cientos de miles de ciudadanos diariamente con el STC, para los legisladores locales de derecha, como el potosino Rafael Micalco, es un gasto innecesario.

Pero las dos visiones fueron contrastadas, y José Luis García Parra, por cierto, diputado local con licencia, le recordó a Micalco el obsceno, saqueo, corrupción y robo del gobierno del Partido Acción Nacional (PAN) que encabezó Rafael Moreno Valle Rosas.

También, ante las proclamas del panista en tribuna, García Parra le recordó cómo el Congreso local de aquella época, le entregó en bandeja de plata, y pasando por alto la constitucional división de poderes, todas las decisiones al sátrapa Moreno Valle Rosas.

Durante la comparecencia, José Luis García Parra aplastó con argumentos y refutable al panista.

Aquí recuperamos, textualmente esa parte de su intervención:

“Y me llama mucho la atención, también señor diputado (Rafael) Micalco, leí sus columnas, sus comentarios previos a esta comparecencia, donde usted señala y acusa imposición, ocurrencias, falta de transparencia.

Incluso decía usted: el Congreso tiene que exigirle cuentas al gobierno del estado.

Le voy a recordar lo que sucedió en la sesión del 31 de diciembre de 2012, cuando ustedes (los panistas y sus aliados) reformaron la Ley de Presupuesto y Gasto Público, cuando el PAN despojó al Poder Legislativo de facultades de autorización y supervisión en el manejo de los recursos públicos 31 de diciembre de 2012 no se nos olvida los poblanos con el gobierno del PAN y que estuvo vigente durante 13 años; fíjense, con este documento, con esta reforma rompieron la división de poderes para que el gobernador del PAN no rindiera cuentas a nadie.

No solo modificaron el artículo 94 de la ley de presupuesto, también modificaron la ley de deuda pública y cuáles son las consecuencias de eso: nos dejaron una megadeuda, hipotecaron a Puebla con más de 73 mil millones de pesos con la deuda oculta, entre PPS, apps y contratos de prestación de servicios, a pagar a muchísimos y muchísimos años décadas.

Instaurar un proyecto de saqueo presupuestal, el CIS por 24 años, plataformas de AUDI por 14 años, el museo barroco se iba a acabar de pagar en 2039 y le iba a costar a los poblanos 14 mil millones de pesos.

Gracias al gobierno de Alejandro Armenta, se renegoció y ahorramos a los poblanos 8 mil millones de pesos con esta terminación anticipada, y hoy ya es de las y los poblanos, y ya no va a ser un elefante blanco como lo dejó el pan, ahora va a ser una universidad de vanguardia a nivel nacional e internacional”.

Una es la visión del neoliberalismo salvaje.

La otra es la mirada que busca la justicia social.

Es cuánto.